Crisantemos y eucalipto, las flores que mandan en Todos Los Santos
Las floristerías afrontan con buenas previsiones la campaña de Los Santos, marcada por el aumento de los encargos anticipados y la demanda de ramos más sencillos
El crisantemo vuelve a ser el gran protagonista de la campaña de Todos los Santos, pero este año comparte protagonismo con una nueva tendencia: los crisantemos monoflor, acompañados de tallos de eucalipto. Esta combinación está ganando terreno en las floristerías, que ya tienen preparado el material y afrontan estos días con buenas expectativas de ventas. La producción de flor cortada se ha comportado bien esta temporada y la calidad del producto que está llegando a los establecimientos es buena, según apuntan los expertos, que hablan de fuerte demanda de esta nueva presentación del crisantemo y del eucalipto como follaje para acompañar los arreglos.
La campaña de Todos los Santos es una de las citas más importantes del año para el sector. En las zonas donde está más arraigada la costumbre de llevar flores a los cementerios, puede representar hasta el 20 % de la facturación anual de una floristería, según la Asociación Española de Floristas (AEFI).
Desde la asociación también han observado un cambio en los hábitos de compra: los clientes están realizando los encargos con mayor antelación. Una tendencia que permite a los profesionales asesorar mejor y preparar los arreglos con tiempo para quienes quieren recordar a sus seres queridos. El crisantemo y el clavel siguen siendo las flores más tradicionales de estas fechas. Sin embargo, no son las únicas opciones. Quienes acuden habitualmente al cementerio suelen apostar por encargos especiales y flores más selectas, como orquídeas, rosas -generalmente importadas- o anthuriums.
Buena parte de la producción española para esta campaña se concentra en la costa noroeste de Cádiz y en la zona del bajo Guadalquivir, en Sevilla. Allí se encuentran unas 500 hectáreas dedicadas al cultivo de flor cortada, donde hace cuatro meses se plantaron crisantemos, margaritas, claveles, gladiolos, liliums, lisianthus, gerberas y otras variedades.
Pese a las buenas previsiones de esta campaña, el sector también advierte de las dificultades que arrastra la producción nacional. Marichal apunta que las restricciones de la normativa europea sobre sustancias fitosanitarias para combatir las plagas han contribuido, a su juicio, a reducir la producción de flor cortada en España durante las últimas décadas.
Los datos comerciales reflejan, además, el peso de las importaciones. Entre enero y agosto de este año, España exportó flores y plantas vivas por valor de 549 millones de euros, un 7% más que en el mismo periodo anterior. De esa cifra, 90 millones correspondieron a flor cortada y 40 millones a follaje. En el mismo periodo, las importaciones alcanzaron los 299 millones de euros, un 11% más. La flor cortada representó 132 millones, con un crecimiento del 13 % respecto a los ocho primeros meses de 2025.








