Los toros, aplaudidos de salida ante el fenotipo de guapos exhibido por los ejemplares del Partido de Resina y casi todos ellos reiterados los aplausos en su arrastre, han sido lo mejor de la tarde
Excelente por brava y bien presentada corrida del partido de resina en Cuéllar
Los toros, aplaudidos de salida ante el fenotipo de guapos exhibido por los ejemplares del Partido de Resina y casi todos ellos reiterados los aplausos en su arrastre, han sido lo mejor de la tarde
Y además con el triunfo incontestable de Colombo y Pablo Atienza que salieron a hombros de la plaza tras sus faenas meritorias, entregadas, serias frente a "botijo" y a "vendeadoro", dos pavos bravos, encastados, duros, que además les dieron en varas pero que les hizo sacar toda la casta y bravura de esta extraordinaria ganadería. Incluso algunos espectadores reclamaron el indulto del quinto, tal vez viendo la evolución de la corrida completa echada por los antiguos pablo romeros de la cabaña brava española y con el ansia de premiar su comportamiento, casta y bravura, enseñada hoy con creces en la localidad segoviana de Cuéllar.

Los toros, aplaudidos de salida ante el fenotipo de guapos exhibido por los ejemplares del Partido de Resina y casi todos ellos reiterados los aplausos en su arrastre, han sido lo mejor de la tarde sin duda alguna, el encuentro de nuevo con algo que parecía perdido y que ha puesto a la escasa media plaza de espectadores que se han dado cita hoy en Cuéllar totalmente de acuerdo.
Damián Castaño, Director de lidia, no estuvo afortunado en esta ocasión, decidido sí, pero con pocas posiblidades de triunfo tal vez porque el primero al cambiar de mano en su faena, alargando el pescuezo, le cogió al diestro salmantino. El agua milagrosa y la suerte no le impidieron continuar la lidia y frente al cuarto, un "panameño" bravo y encastado, puso las ganas y lo mejor de sí mismo, toreando con la montera puesta y luciendo al toro que iba de largo como un autobús de viajeros, pero con la nobleza en su entraña. Damián toreó por ambos pitones, con mucha emoción, pero luego con la espada aquello fue un quinario. A su primero lo despachó con una estocada muy caída que hizo guardia asomando la punta del estoque por la panza del animal y recibiendo el recado de la Presidencia en forma de aviso. Tampoco acertó con el acero pinchando de forma reiterada, con lo que el silencio acompañó su labor de esta tarde.

Colombo y Atienza, Atienza y Colombo, triunfadores ambos de esta corrida fueron los protagonistas. Colombo en su primero al que le dieron para el pelo en varas por tres ocasiones y que derribó la cabalgadura y tiró por los suelos al picador y al jaco, realizó un tercio de banderillas aplaudido a un "bañista", bravo y encastado. No acertó tampoco con los aceros en la suerte suprema al que despenó con dos intentos de estocadas imprevistas, a toro arrancado, casi al encuentro y una entera caída. Donde se desató la euforia y las ganas fue ante el quinto un precioso toro cárdeno claro al que toreó muy bien al natural. Estocada entera tras su brillante faena y las dos orejas cayeron en el esportón del venezolano.
Atienza que brindó su faena a una persona del callejón y que comenzó la faena algo desconfiado y en prevengan pero que, poco a poco, ante la nobleza de "botijo" fue metiéndolo en la muleta con empaque y temple en una faena de menos a más sin duda ninguna. Se desplantó ante la cara al final, antes de lograr la estocada entera, desprendida, recibiendo un tarantantán en el brazo. El público pidió mayoritariamente la oreja que le fue concedido, y ante los gritos, la exigencia del premio por el público, el Presidente claudicó y concedió la segunda cuando ya las mulillas enganchaban al toro para el arrastre.

En el que cerraba plaza, otro pavo serio, de impresión, fornido y recio, el silencio tras su faena fue el cierre de una corrida merecedora de aplauso y premio por la estupenda presentación, la bravura y acometividad de las reses, su nobleza y su dureza para morir de muerte de bravo.
FICHA DE LA CORRIDA
Cuéllar. Segunda de la Feria de Nuestra Señora del Rosario. Media plaza. Toros de Partido de Resina, muy bien presentados, con cuajo, romana, bravos y nobles, aplaudidos en el arrastre. El quinto premiado con el pañuelo azul, para Damián Castaño, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Enrique Colombo, silencio y dos orejas.
Pablo Atienza, dos orejas y silencio tras aviso.
FICHA DE LA CORRIDA
Cuéllar. Segunda de la Feria de Nuestra Señora del Rosario. Media plaza. Toros de Partido de Resina, muy bien presentados, con cuajo, romana, bravos y nobles, aplaudidos en el arrastre. El quinto premiado con el pañuelo azul, para Damián Castaño, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Enrique Colombo, silencio y dos orejas.
Pablo Atienza, dos orejas y silencio tras aviso.








