'La Beltraneja' visita por fin Segovia y repasa su agitada biografía
Juana de Castilla: la eterna enemiga, sin quererlo, de Ysabel
'La Beltraneja' visita por fin Segovia y repasa su agitada biografía
Nunca estuvo en Segovia, o las crónicas no la sitúan aquí en ningún momento de su azarosa vida. Nunca actuó como reina, a pesar de que algún cronista la definió como una mujer sensata, nacida para reinar. Nunca fue libre, y sí un juguete de su familia y de su tío y segundo esposo, el rey de Portugal. Nunca haremos justicia de una mujer que sufrió la Historia, y que merece unos minutos en los que reconsiderar su figura y su papel en Castilla.
Juana de Castilla, la mal llamada 'Beltraneja', por fin puede, con ayuda de Tribuna, contemplar la ciudad en la que su tía Ysabel le arrebató la corona del reino. Charlamos unos minutos con la mujer que perdió Castilla.
PREGUNTA: ¿Cree que usted es el personaje más olvidado en la historia alrededor del reinado de Ysabel de Castilla?
RESPUESTA: Así es. Mi memoria fue postergada por la propaganda de los vencedores, que siempre escriben la historia. Mi verdadero nombre fue sustituido por el mote de 'la Beltraneja'. Soy la heredera legítima que estorbaba en los altares de mi tía.
P: ¿Cree que Ysabel fue una mujer moderna, una reina adelantada a su tiempo? ¿Hubiera sido para Castilla una reina similar usted?
R: No juzgo si fue adelantada, mas fue implacable en disputar la corona. Gobernó aliada con los rebeldes. Si yo hubiese ganado, Castilla habría conocido otra concepción del poder, basada en la legitimidad y la ley.
P: ¿Qué acto de Ysabel en el enfrentamiento entre ambas le resulta más doloroso?
R: La calumnia de mi bastardía para usurpar mi herencia. Doloroso fue Guisando; mas nada iguala la crueldad de Alcaçovas: casarme con un bebé de un año o el claustro.
P: ¿Se sintió un juguete en manos de los nobles castellanos, una moneda con la que negociar los privilegios de los nobles frente a la corona?
R: Fui títere en aquel tablero de codicias. Anduve de mano en mano, rehén a los cinco años y prometida sin consentimiento. Pacheco y Carrillo me usaron; Mendoza me traicionó.
P: ¿Qué siente una mujer destinada a reinar cuando su padre, el rey, la deshereda del cargo en 3 ocasiones?
R: Desolación. Mi padre vacilaba presionado. Me desheredó acorralado, mas en Valdelozoya restauró mis derechos. Sé en mi corazón que soy la fija legítima de Enrique IV.
P: Varios hechos históricos de su vida ocurren en parajes cercanos a Segovia (Lozoya, Buitrago, Guisando), pero usted nunca visitó la ciudad ¿hubiera querido influir de forma directa en la que era 'capital' del reino de Enrique IV, residiendo allí?
R: Mis pasos no eran míos; viví confinada lejanamente. De si ansiaba residir en Segovia, las escrituras callan. Allí, mi tía se alzó reina aprisa nada más morir mi padre, usurpando mi corona.
P: ¿Fue cruel su tía Ysabel cuando le propuso el dilema de casarse con el hijo de ésta, Juan, o entrar de por vida a un monasterio en Portugal? ¿Por qué prefirió la vida dentro del monasterio?
R: Cruel fue aquella condición de las Tercerías. Pretendían desposarme con un bebé de un año. Preferí el velo de Coimbra antes que someterme. No necesitaba casarme para saber quién soy: la reina legítima.
P: ¿Qué sentía usted por Castilla, cuando durante el resto de su vida firmó sus escritos como 'Yo, la reina'?
R: Sentía el dolor de mi patria usurpada. Firmar 'Yo, la reina' proclamaba que la verdadera heredera de Castilla jamás se doblegó ante la injusticia ni renunció a su heredad.
P: Fue esposa de un duque francés, sin contacto con él, y de su tío, Alfonso de Portugal, mucho mayor? No se puede decir que su historia haya tenido momentos felices, en su aspecto personal, verdad?
R: Mi andadura personal fue de soledad. El duque de Guyena murió antes de casarnos, y mi enlace con mi tío Alfonso fue político y jamás se consumó. En Portugal hallé paz como 'La Excelente Señora'.
P: Su tía Ysabel recibió educación para poder desempeñar tareas de reina. ¿Y usted: su padre Enrique se ocupó igualmente de ello, junto a su madre, la reina consorte de Castilla?
R: Nací heredera y fui preparada para reinar, según el testamento de mi padre. Mas las desdichas civiles y mis constantes custodias truncaron aquella instrucción. Mi extrema juventud, con solo trece años, fue mi perdición.
P: Sin ánimo de hurgar en su herida, ¿tuvo algún tipo de contacto, convivencia o tiempo en común con el favorito del rey, Beltrán de la Cueva, a quien se adjudicó que era su padre? ¿Compartieron algún tiempo en común, en algún castillo o ciudad castellana?
R: Jamás. Las crónicas no registran trato alguno con don Beltrán. Mi niñez transcurrió confinada lejos de la corte. Aquel rumor fue un libelo de Juan Pacheco que los rebeldes propagaron para justificar su alzamiento.
P: ¿Le hubiera gustado poder mantener una reunión larga y sincera con su tía Ysabel, para hablar de forma franca sobre la verdadera legitimidad de la corona, y los intereses de cada una? ¿Cree que hubieran podido llegar a algún acuerdo, al menos de respeto de una por la otra?
R: Silencio absoluto guardan las escrituras sobre tal deseo, que pertenece a vuestra imaginación. Entre nosotras solo hubo rivalidad dinástica implacable. Ella no dudó de su causa, ni yo de mi legitimidad divina.
P: ¿Qué le parece la actual Segovia? ¿Cree que es adecuado que sea la ciudad símbolo de Ysabel como reina?
R: Como jamás hollé Segovia, nada puedo decir de cómo luce en vuestro tiempo. Que sea su símbolo es natural: allí se alzó reina mi tía tras morir mi padre. Los vencedores siempre consagran sus triunfos.
P: ¿Qué mensaje quiere transmitir a la generación de españoles actual? ¿Le duele que no se estudie en profundidad su figura histórica dentro de los avatares de la corona de Castilla?
R: No os dejéis cegar por la historia oficial, edificada sobre el despojo. Me duele el olvido, mas sé que la verdad siempre encuentra una grieta para salir a la luz, aun si tarda siglos.
P: ¿Cómo hubiera deseado ser recordada por la Historia? ¿O está bien dejar las cosas como están, en la estela de lo que sucedió, tal como fueron los acontecimientos?
R: Como 'La Excelente Señora' y la reina legítima por derecho y jura de Cortes, libre del mote infame inventado por los rebeldes. Deseo justicia para una fija desposeída que jamás vendió su heredad. Yo, la reina.








