En la Cueva de Los Enebralejos, el Abrigo de San Lázaro y valle del río Eresma, el conjunto rupestre de El Pato y el Abrigo de Guachos
Nuevas campañas de excavación en cuatro enclaves arqueológicos de la provincia de Segovia
En la Cueva de Los Enebralejos, el Abrigo de San Lázaro y valle del río Eresma, el conjunto rupestre de El Pato y el Abrigo de Guachos
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, reunida este miércoles, ha tomado conocimiento de las autorizaciones concedidas por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte para nuevas campañas de excavaciones arqueológicas que se desarrollarán este verano en la provincia, continuando con proyectos de investigación ya iniciados en distintos yacimientos arqueológicos
Las resoluciones se refieren a la realización de prospección en la Cueva de Los Enebralejos, en Prádena; la realización de excavación en el yacimiento musteriense del Abrigo de San Lázaro y prospección de la cuenca del río Eresma, en Segovia capital; la realización de estudio del conjunto rupestre de El Pato y prospección de su entorno, en Ortigosa de Pestaño; y la realización de estudio geoarqueológico del Abrigo de Guachos, en Sepúlveda. También se ha autorizado la ampliación temporal de la realización de prospección geofísica y terrestre en el valle del río Eresma, en Segovia.
También en el ámbito de la arqueología, la Comisión de Patrimonio ha aprobado el informe técnico de la actividad arqueológica que se ha llevado a cabo vinculada al proyecto de eliminación de humedades en el monasterio de Santa María de la Sierra en Collado Hermoso. Se han presentado los resultados de dos catas arqueológicas que fueron autorizadas por la Comisión, junto a la pilastra central y el muro de fachada, en la zona norte de la iglesia.
En la excavación del sondeo adosado a la cara norte del primer pilar conservado entre la nave norte y la central, se ha localizado el basamento circular del pilar, de sillares labrados y mortero de cal. Bajo él, una estructura de mampostería de tendencia circular, que sobresale unos centímetros del perímetro del pilar. También se ha documentado un muro de mampostería que se interpreta como un posible atado de cimentación para unir el pilar con el muro norte de la nave. Los niveles más profundos, a ambos lados de este último muro, están compuestos por arenas arcillosas que incluyen huesos humanos descontextualizados
En cuanto al sondeo adosado a la cara sur del muro de cierre norte de la nave norte de la iglesia, se ha podido documentar una fosa funeraria con la inhumación de un individuo infantil, que corta los niveles de relleno y las zanjas de cimentación.
Todas las estructuras y restos arqueológicos exhumados han sido cubiertos, tras su documentación, con malla geotextil, jabre y la propia tierra de la excavación hasta recuperar la cota de la superficie original. Se indica en el informe que el individuo localizado en la fosa funeraria no se exhumó y una vez documentado ha recibido la misma medida de protección general del sondeo.
Por último, entre los asuntos tratados, se ha informado favorablemente una modificación puntual de las normas urbanísticas municipales de San Cristóbal de Segovia, en lo que se refiere a la protección del patrimonio cultural. El documento urbanístico incluye, entre otros aspectos, la modificación de las ordenanzas de aplicación en algunas zonas del municipio, la regulación de los almacenes agrícolas y ganaderos en las inmediaciones del núcleo urbano, la definición de las características de las edificaciones auxiliares o la delimitación de actuaciones aisladas de expropiación de suelo para uso de aparcamiento.
El municipio de San Cristóbal de Segovia no cuenta con Bienes de Interés Cultural declarados o incoados, ni inventariados. En lo que se refiere al patrimonio arqueológico, se ha realizado ya la intervención arqueológica preceptiva para la modificación urbanística y está concluida, y el informe final y las medidas cautelares aprobadas por la Comisión se han incluido en el documento urbanístico. Por tanto, las modificaciones realizadas a las normas municipales no suponen afección al patrimonio cultural.








