Escoger bien a la primera: lo que nadie te cuenta antes de comprar
Cómo elegir el somier adecuado para mejorar tu descanso
Escoger bien a la primera: lo que nadie te cuenta antes de comprar
Pasamos semanas comparando colchones y apenas dedicamos unos minutos a pensar en el somier. La base sobre la que apoyas el colchón influye en la firmeza que sientes al tumbarte, en la ventilación mientras duermes y en cuántos años te dura el conjunto. Un somier inadecuado puede arruinar las prestaciones de un buen colchón, y uno bien elegido mejora la experiencia de descanso desde la primera noche.
Qué somier necesita cada tipo de colchón
Antes de mirar catálogos o comparar precios, revisa la etiqueta de tu colchón. El material interior determina qué tipo de base le va mejor y cuál puede acortarle la vida. Combinar un colchón de látex con una base cerrada, por ejemplo, favorece la acumulación de humedad y acelera el deterioro del núcleo.
Los colchones de espuma HR y los de látex necesitan respirar. Las láminas separadas entre sí permiten que el aire circule por debajo y evacúe el calor que el cuerpo genera durante la noche. Por eso los fabricantes suelen recomendar somieres de láminas para estos materiales. La flexibilidad de las láminas también suma adaptabilidad al conjunto y puede suavizar la acogida si tu colchón es muy firme.
Con los colchones de muelles ensacados la lógica cambia. Cada muelle necesita una superficie estable y uniforme para trabajar de forma independiente. Una base tapizada ofrece ese apoyo plano que evita que los muelles se deformen o pierdan capacidad de respuesta.
Si colocas un colchón de muelles ensacados sobre láminas muy separadas, algunos muelles quedarán sin apoyo y el rendimiento del colchón bajará con el tiempo. Identifica el material de tu colchón, busca la recomendación del fabricante y elige la base que mejor encaje con esas indicaciones.
Ventilación, firmeza y ruido en láminas y bases tapizadas
Cada tipo de somier tiene un perfil propio que encaja mejor con unas necesidades que con otras. Conocer las diferencias te ayuda a elegir somier sin dejarte llevar solo por el precio o la estética.
El somier de láminas es el rey de la ventilación. Los huecos entre lámina y lámina crean un flujo de aire constante bajo el colchón. Si sudas por las noches, vives en una zona húmeda o tu dormitorio ventila poco, esa circulación reduce la acumulación de calor y protege los materiales frente a la humedad.
En firmeza, las láminas aportan una sensación algo más flexible y elástica, ideal si buscas una acogida envolvente. El punto débil aparece en modelos básicos, donde las uniones pueden generar crujidos al moverte. Unas buenas conteras de caucho y láminas de calidad resuelven ese problema.
La base tapizada proporciona máxima estabilidad y firmeza al conjunto gracias a su superficie continua y rígida. El colchón mantiene su forma original durante más tiempo porque no hay zonas sin apoyo. Además, es muy silenciosa.
Su limitación está en la transpirabilidad ya que, al tratarse de un tablero cerrado, la ventilación depende de que el tejido y la estructura incorporen microperforaciones o sistemas de aireación. Si tu dormitorio es fresco y seco, esa limitación apenas se nota.
Medidas y refuerzo estructural para completar la elección
Un buen somier pierde todo su sentido si no encaja con las dimensiones de tu colchón. Compra siempre la misma medida exacta para evitar desplazamientos, apoyos irregulares y desgaste prematuro. Un colchón que sobresale o que baila sobre la base trabaja en malas condiciones y termina deformándose por zonas.
En camas a partir de 150 cm, una barra central longitudinal y patas de apoyo intermedias impiden que la base ceda en el centro con el paso de los meses. Esa deformación es una de las causas más frecuentes de dolor lumbar y de que el colchón genere un hundimiento incómodo en la zona media.
Tu colchón ya te dice qué base necesita. Fíjate en el material, valora si pasas calor y decide si prefieres más firmeza o más adaptabilidad. Con esas tres respuestas claras, elegir somier se convierte en una decisión rápida y sin arrepentimientos.








