22/02/2026
Un cierre de curso político con demasiadas sombras
Lectura estimada: 2 min.
El curso político echa el cierre en España entre balances, reproches y una creciente sensación de descrédito institucional. Como ya es habitual, los dos grandes partidos han ofrecido versiones antagónicas de lo ocurrido durante el año: el Gobierno presume de estabilidad y reformas, mientras que el principal partido de la oposición denuncia parálisis, opacidad y deterioro democrático. Pero más allá de los relatos, lo que queda es una ciudadanía perpleja ante una cadena de escándalos sin resolver y una vida política cada vez más desconectada del día a día de los españoles, también de los castellanos y leoneses.
La permanencia en prisión de Santos Cerdán, hasta hace poco uno de los principales negociadores del PSOE con los partidos independentistas, ha sido un golpe inesperado y de gran calado. Aunque el partido intenta circunscribir su situación a lo personal y desvincularla de las negociaciones con Junts o de la estrategia general del Gobierno, lo cierto es que el episodio ahonda en la percepción de una política marcada por la impunidad y el doble rasero. La aparición de nuevos audios del llamado caso Koldo, que salpican no sólo a ex altos cargos del Ministerio de Transportes sino también a una red de intermediarios y contratistas en plena pandemia, refuerza esta imagen de descomposición.
Por si fuera poco, la imputación del Fiscal General del Estado por presunta revelación de secretos —un hecho insólito en democracia— deja en entredicho la neutralidad del sistema judicial y debilita aún más la confianza pública en las instituciones. Que quien debe velar por el cumplimiento de la ley esté ahora bajo sospecha evidencia una crisis profunda, que no puede despacharse con comunicados de prensa ni acusaciones cruzadas entre partidos.
En Castilla y León, esta sensación de hartazgo no es ajena. La Comunidad ha vivido también su propia dosis de confrontación política, con un gobierno ya en solitario del PP que ha optado por una estrategia de tensión permanente con el Ejecutivo central. Sin embargo, lo que preocupa al ciudadano medio sigue siendo lo mismo: la sanidad rural, la despoblación, la falta de oportunidades laborales y los servicios públicos que se degradan poco a poco. Y ahí, ni las batallas culturales ni los escándalos nacionales ayudan.
Los balances de final de curso deberían ser una oportunidad para el análisis sereno, para la autocrítica y para trazar objetivos comunes que mejoren la vida de la gente. Pero en lugar de eso, la política española —y por desgracia también la autonómica— se ha convertido en una sucesión de titulares, procesos judiciales y relatos que se anulan entre sí. La desconexión entre la política y la sociedad es ya un hecho. Y eso, más que cualquier imputación, es lo verdaderamente alarmante.
Lo más visto
Carlos Pollán denuncia la concentración de presos peligrosos en la región, traídos del País Vasco
Roban móviles de alta en una tienda de Segovia y son detenidos tras una persecución hasta Ortigosa del Monte
Trágico accidente en La Bola del Mundo: muere un montañero tras caer por una ladera
Tres jóvenes detenidos por robos de herramientas en furgonetas en varias provincias de Castilla y León
La ministra de Infancia defiende en Segovia el control de las pantallas con menores de 16 años
Últimas noticias
Luz sobre el 23F: el Gobierno desclasificará los documentos secretos del intento de golpe de Estado
¿Cuántos quedamos?
Castilla y León entra en campaña con las cartas ya sobre la mesa
Cae abatido 'El Mencho', líder del Cartel de Jalistco Nueva Generación junto con otros siete narcos
Fin de semana negro en la montaña de Castilla y León: un fallecido y ocho heridos en apenas 48 horas
0 Comentarios
* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Inicia sesión o registrate para comentar








