No es una zona de baño autorizada, por lo que no hay vigilancia de socorristas
Agentes medioambientales distribuyen folletos en el embalse de Pontón Alto para prevenir accidentes por baño
No es una zona de baño autorizada, por lo que no hay vigilancia de socorristas
Agentes medioambientales han comenzado a repartir folletos informativos de la nueva campaña de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia, para advertir a los usuarios del entorno del embalse del Pontón Alto sobre los peligros del mismo como área de baño, y así prevenir accidentes al inicio de los meses de más calor.
El embalse del Pontón Alto, situado en la carretera CL-601 entre Segovia y el Real Sitio de San Ildefonso ha sido escenario, en años previos de accidentes mortales por ahogamiento y la campaña, impulsada a través de la Sección de Protección Civil con la colaboración del Servicio Territorial de Medio Ambiente, se ha activado para informar a los primeros visitantes, coincidiendo con el inicio de la temporada estival y el incremento de personas al entorno de este paraje natural.
La campaña incluye la distribución de dípticos informativos entre los ciudadanos que se acercan al emblase, por parte de agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León, que transmiten a los visitantes un mensaje claro: el baño en un embalse es una actividad de alto riesgo, que puede poner en peligro la vida de las personas y cuya práctica está completamente desaconsejada.
El Pontón Alto no está habilitado como zona de baño y, por tanto, carece de vigilancia. En la provincia de Segovia únicamente existe una zona de baño autorizada: el embalse de Linares del Arroyo, en Maderuelo, que es objeto de las inspecciones periódicas reglamentarias.
El folleto distribuido incluye, además de la advertencia general sobre el riesgo, una serie de pautas de actuación dirigidas a quienes, pese a las recomendaciones, decidan introducirse en el agua. Entre las indicaciones recogidas figuran la necesidad de valorar los posibles peligros antes de lanzarse al agua, extremar la precaución en zonas donde no se vea el fondo, evitar el baño durante las dos horas posteriores a la ingesta de alimentos, prestar especial atención a los remolinos, no perder de vista a los menores, no dejarse llevar por la corriente y entrar progresivamente en el agua, sobre todo tras haber permanecido expuesto al sol.
El díptico también contempla instrucciones para quienes presencien o sospechen que una persona necesita auxilio dentro del agua. En esos casos, se recuerda que la prioridad es llamar de forma inmediata al 1-1-2, solicitar ayuda a las personas más próximas y evitar adentrarse en solitario en el agua para prestar socorro, ya que esta conducta puede agravar la situación al poner en riesgo a quien intenta auxiliar.
El marco normativo que regula la vigilancia de las aguas de baño en Castilla y León establece que el Servicio Territorial de Sanidad inspecciona, durante la temporada oficial de baño __EMDASH__comprendida entre el 15 de junio y el 15 de septiembre__EMDASH__, las zonas declaradas y autorizadas en ríos y lagos, así como las piscinas de uso público, tanto públicas como privadas. Esta regulación subraya la diferencia legal y de seguridad que existe entre las zonas habilitadas y los espacios como el embalse del Pontón Alto, cuyo uso recreativo acuático no está autorizado y cuya orografía y condiciones del agua presentan riesgos específicos que los bañistas no siempre perciben a simple vista.
La campaña se suma a los esfuerzos sostenidos que, año tras año y especialmente durante los meses de mayor calor, desarrollan las administraciones segovianas para reducir la siniestralidad en espacios acuáticos no habilitados, donde la ausencia de vigilancia y la impredecibilidad de las corrientes y profundidades multiplican la posibilidad de accidentes graves.








