Caos en el centro de Barcelona: saqueos en 14 comercios y un centenar de detenidos

Los disturbios en la plaza de Cataluña reúnen a unos 600 jóvenes y terminan con escaparates destrozados, barricadas y mobiliario urbano en llamas

Caos en el centro de Barcelona: saqueos en 14 comercios y un centenar de detenidos
Un joven destroza un escaparate (EFE)
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.

El centro de Barcelona vivió este sábado una tarde de graves disturbios tras una concentración de cerca de 600 jóvenes en la plaza de Cataluña, convocada a través de las redes sociales. Lo que comenzó como una protesta no comunicada terminó con saqueos en 14 establecimientos, incendios de mobiliario urbano, barricadas y enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra, que detuvieron a un centenar de personas, aproximadamente una cuarta parte de ellas menores.

Los incidentes comenzaron alrededor de las 18:00 horas y se extendieron por las calles próximas a uno de los puntos más concurridos de la ciudad. Grupos de jóvenes, algunos con el rostro cubierto y vestidos de negro, destrozaron escaparates de tiendas de electrónica, ropa, calzado y ópticas, y se llevaron mercancía de varios establecimientos.

La situación obligó a numerosos comercios a bajar las persianas para proteger sus locales. Entre ellos se encontraba El Corte Inglés, que cerró sus puertas después de desalojar a los clientes. En algunos establecimientos, los compradores quedaron atrapados durante parte de los disturbios y tuvieron que esperar para salir por accesos traseros o puertas de emergencia.

Convocatoria por redes sociales

La concentración se había anunciado en redes sociales bajo el lema «institutos indignados», utilizado por estudiantes franceses en sus movilizaciones. Los Mossos d’Esquadra llevaban varios días siguiendo la convocatoria ante la posibilidad de que derivara en incidentes violentos.

El Departamento de Interior considera que la protesta podría estar relacionada con las movilizaciones celebradas ese mismo día en distintas ciudades europeas, algunas de las cuales también acabaron con enfrentamientos y actos vandálicos.

Sin embargo, la consellera de Interior, Núria Parlon, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, rechazaron que los disturbios tuvieran relación con una reivindicación concreta o con la acampada por el acceso a la vivienda instalada desde hace semanas en la plaza de Cataluña.

Ambos calificaron lo sucedido como un episodio de violencia y vandalismo, desvinculándolo de las protestas por el derecho a la vivienda.

Barricadas, incendios y cargas policiales

A medida que avanzaba la tarde, los incidentes se agravaron. Los participantes prendieron fuego a contenedores, mobiliario urbano y toldos de terrazas, mientras levantaban barricadas con contenedores, motos y bicicletas. También lanzaron piedras contra los agentes.

Los Mossos desplegaron unidades antidisturbios y comenzaron a intervenir para dispersar a los concentrados. Tras las primeras cargas policiales, los jóvenes se dividieron en grupos que se desplazaron por las calles cercanas, perseguidos por los agentes.

La violencia se produjo en una zona con una importante presencia de ciudadanos y turistas, lo que aumentó la preocupación por la seguridad. La Guardia Urbana cerró los accesos a la plaza de Cataluña y los comercios de los alrededores adoptaron medidas para evitar nuevos daños.

Los disturbios también afectaron al transporte público. Las estaciones de Renfe y de Ferrocarrils de la Generalitat situadas en la plaza de Cataluña quedaron cerradas, y los trenes dejaron de efectuar parada en ese punto.

Ante la gravedad de los hechos, los Mossos pidieron a través de sus redes sociales que la ciudadanía evitara acercarse a la zona, donde grupos violentos estaban quemando contenedores, dañando mobiliario urbano y arrojando objetos contra la policía.

Consecuencias judiciales

El alcalde, Jaume Collboni, anunció que el Ayuntamiento de Barcelona se personará en los procedimientos judiciales que puedan abrirse por los destrozos. También advirtió de que los responsables deberán asumir las consecuencias de sus actos, tanto si son mayores de edad como si son menores, en cuyo caso señaló también a sus padres.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó los incidentes en un mensaje publicado en X y fue tajante: «La violencia no tiene cabida en Cataluña».

También se pronunció el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien vinculó los disturbios con la necesidad de un cambio político en España y reclamó responsabilidad para proteger la convivencia.

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