Naturcyl cierra sus puertas con la confección del Manto de los Territorios Vivos

La feria de turismo de naturaleza y ecoturismo ha superado los 11.000 visitantes en esta edición

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Naturcyl cierra sus puertas con la confección del Manto de los Territorios Vivos
Confección del Manto de los Territorios Vivos. (Foto: Ical)
El autor esIsabel  Rodríguez
Isabel Rodríguez
Lectura estimada: 4 min.

Naturcyl 2026 ha superado los 11.000 visitantes, confirmando así una tendencia de crecimiento y consolidación tanto en participación como en programación y diversidad de contenidos. Celebrada en el Real Sitio de San Ildefonso, Naturcyl alcanzó este año su novena edición reforzando su posición como uno de los principales encuentros nacionales especializados en turismo de naturaleza y ecoturismo, con el respaldo de la Junta de Castilla y León y la colaboración de las instituciones y entidades implicadas en el territorio, publica Ical. 

La edición de 2026 ha reunido a más de 80 expositores de España y Portugal y ha desarrollado cerca de un centenar de propuestas entre conferencias, mesas redondas, presentaciones, talleres, actividades familiares, rutas, experiencias de educación ambiental, gastronomía, artesanía y encuentros profesionales. A ello se suma una participación especialmente significativa de escolares, junto a una elevada presencia de instituciones, organismos, empresas, productores, pequeños artesanos, profesionales del turismo y entidades vinculadas a la conservación y al desarrollo rural. 

Naturcyl nació en 2018 y desde entonces ha ido ampliando su dimensión profesional, divulgativa e ibérica hasta convertirse en un punto de encuentro entre destinos, instituciones, empresas, investigadores, productores y ciudadanía. Y quizá la imagen que mejor resume esta novena edición sea precisamente la que la cierra: nueve piezas diferentes que, sin perder aquello que las hace únicas, se unen para construir algo mayor, mientras dos niños dan la última puntada y reciben simbólicamente el testigo de quienes las hicieron posibles. El Manto de los Territorios Vivos queda así como símbolo de una idea sencilla y profundamente ligada al mundo rural: el patrimonio se hereda, pero para que siga vivo hay que cuidarlo, compartirlo y transmitirlo.

Y es que nueve provincias, nueve piezas y nueve maneras diferentes de contar un territorio han quedado unidas este domingo en Naturcyl para dar forma al Manto de los Territorios Vivos de Castilla y León, una obra colectiva concebida como símbolo de aquello que une naturaleza, cultura, identidad y mundo rural. El acto, celebrado en el marco de la IX Feria Internacional de Ecoturismo, ha reunido piezas vinculadas a distintas manifestaciones del patrimonio textil tradicional de las nueve provincias de Castilla y León, elaboradas a partir de técnicas, motivos y saberes que continúan vivos gracias a las personas y comunidades que los han transmitido de generación en generación. 

El momento más simbólico ha llegado con la unión definitiva de los nueve paños. Dos niños han sido los encargados de dar la última puntada al Manto, un gesto con el que Naturcyl ha querido representar precisamente esa transmisión entre generaciones y la responsabilidad de hacer llegar el patrimonio recibido a quienes vendrán después. 

Nueve técnicas y tradiciones que llegan desde generaciones anteriores y se unen ahora en una pieza pensada para seguir contando Castilla y León a las siguientes. El Manto permite además realizar un pequeño recorrido por la diversidad cultural de la Comunidad: desde la tradición maragata de León y las faltriqueras de Palencia, hasta el picado tradicional de Fuentenebro, en Burgos; los motivos textiles de Villaciervos, en Soria; el encaje y la flor de lis de Valladolid; los bordados vinculados al Valle Amblés, en Ávila; la tradición de Mogarraz, en Salamanca; las labores representativas de Segovia y el bordado del traje carbajalino de Zamora. 

Cada paño conserva su identidad, su origen y su historia, pero todos pasan a formar parte de una misma pieza. Una imagen que resume el espíritu de esta edición: territorios distintos capaces de reconocerse en un patrimonio común y de trabajar juntos para garantizar su continuidad. 

Más allá de su dimensión artística, la unión del Manto ha querido lanzar uno de los principales mensajes de Naturcyl 2026: conservar un territorio significa también conservar la memoria, los conocimientos, los oficios y las formas de relacionarse con él que han contribuido a modelarlo durante siglos, relata Ical. 

El Manto habla así de cooperación, transmisión y futuro, y pone especialmente el foco en las personas: artesanos, agricultores, ganaderos, productores, asociaciones, instituciones y habitantes del medio rural que continúan manteniendo vivos conocimientos que forman parte tanto del patrimonio cultural como del propio paisaje de Castilla y León. La iniciativa entronca directamente con el lema de esta novena edición, 'Territorios Vivos', desde el que Naturcyl ha propuesto durante tres días una mirada en la que conservación y desarrollo rural dejan de entenderse como realidades separadas. 

Buena parte de los paisajes que hoy se protegen son también el resultado de generaciones de agricultura, ganadería, gestión forestal, aprovechamientos tradicionales y formas de vida estrechamente ligadas al territorio. Preservarlos implica, por tanto, proteger también a las comunidades que los sostienen.

El programa de Naturcyl 2026 ha reunido también a destacadas voces de la divulgación, la ciencia y la conservación. Entre ellas, el naturalista y escritor Joaquín Araújo, que volvió a poner el foco en la relación entre naturaleza, sociedad y responsabilidad colectiva, y el investigador del CSIC y profesor de Ecología Fernando Valladares, cuya intervención abordó los vínculos entre biodiversidad, cambio climático, salud y bienestar humano. Junto a ellos, científicos, gestores, empresarios y profesionales de España y Portugal han debatido durante estos tres días sobre conservación, educación ambiental, gestión del territorio, turismo de naturaleza, accesibilidad, nuevas tecnologías y desarrollo rural. 

La educación ha tenido igualmente un peso destacado dentro de Naturcyl 2026, con una importante participación de escolares en actividades vinculadas a la naturaleza, la biodiversidad y la educación ambiental. Talleres, rutas, experiencias familiares, artesanía, gastronomía y propuestas interpretativas han permitido trasladar el debate sobre la conservación fuera de las salas de conferencias y convertirlo en una experiencia directa. La presencia de productores y pequeños artesanos ha reforzado además otro de los mensajes de la feria: mantener actividad, conocimiento y oportunidades en el medio rural es también una forma de conservarlo. 

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