La cantante catalana protagoniza un momento de complicidad con Marina Sena durante su primer concierto en Brasil, en una noche marcada por la lluvia y el baile
Rosalía y las relaciones abiertas: "Piden fuego y después no aguantan el calor"
La cantante catalana protagoniza un momento de complicidad con Marina Sena durante su primer concierto en Brasil, en una noche marcada por la lluvia y el baile
Rosalía convirtió este lunes, 10 de agosto, su primer concierto en Río de Janeiro en una noche de música, espectáculo y complicidad con el público brasileño. La cantante catalana no tardó en conectar con los asistentes del Farmasi Arena, donde protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche junto a la artista brasileña Marina Sena.
La cantante carioca aprovechó el particular 'confesionario' del espectáculo para compartir con el público una experiencia sentimental de juventud. Sena relató que cuando tenía 21 años se enamoró de un hombre que inicialmente no sentía lo mismo por ella. La situación cambió con el tiempo y ambos terminaron iniciando una relación, aunque él le planteó entonces la posibilidad de mantener una relación abierta.
Sena aceptó la propuesta y sorprendió a los asistentes al explicar que durante un periodo llegó a mantener relaciones con diferentes parejas, hasta el punto de tener "un novio diferente cada semana".
La respuesta de Rosalía no tardó en llegar, con una de esas frases que resumen a la perfección el tono desenfadado de la conversación: "Piden fuego y después no aguantan el calor", comentó entre risas y con cierta malicia.
El intercambio entre ambas artistas se convirtió en uno de los momentos de mayor cercanía de una noche en la que Rosalía demostró sentirse cada vez más cómoda con el público brasileño.
El concierto estuvo marcado por una estética que mezcló diferentes elementos del universo artístico de la catalana. Referencias espirituales, imágenes religiosas, teatralidad y música electrónica se combinaron sobre el escenario en una puesta en escena en la que también tuvieron cabida sonidos cercanos a la música sacra y los cantos de inspiración operística.
La lluvia, además, fue protagonista incluso antes de que comenzara el espectáculo. Los seguidores de Rosalía tuvieron que esperar durante horas a la intemperie, protegidos con impermeables y bajo un intenso aguacero, hasta que llegó el momento de acceder al recinto.
Una vez dentro, la espera quedó atrás. El público se entregó al ritmo de la artista catalana en una noche que tuvo momentos de auténtico aquelarre colectivo, entre bailes, cánticos y una escenografía que mezcló ángeles, novias y demonios.
Rosalía también quiso acercarse a sus seguidores utilizando el portugués durante buena parte de sus intervenciones. Su dominio del idioma sorprendió al público, aunque en algunos momentos el discurso acabó derivando en un divertido 'portuñol'.
La catalana volverá a subirse este martes, 11 de agosto, al escenario del Farmasi Arena para ofrecer su segundo concierto en Río de Janeiro. Después pondrá rumbo a México, donde tiene programadas ocho actuaciones antes de continuar su recorrido por Latinoamérica.
La gira concluirá el 3 de septiembre en San Juan de Puerto Rico, última parada de un recorrido que está llevando a Rosalía ante miles de seguidores al otro lado del Atlántico.
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