Por su parte, el párroco de Fuentepelayo da gracias por su parte de que sus allegados vivan lejos del epicentro del seísmo
La familia del sacerdote de Otero de Herreros busca a su sobrino en Venezuela tras los terremotos
Por su parte, el párroco de Fuentepelayo da gracias por su parte de que sus allegados vivan lejos del epicentro del seísmo
La familia del sacerdote de Otero de Herreros, Emir José Arcia, busca a su sobrino en La Guaira (Venezuela) tras los devastadores terremotos de la pasada madrugada a esta zona del país. Así lo comentó a Ical el propio Arcia que, aunque residente en Segovia, sufre el desgarro y el dolor de las noticias que llegan desde el país.
"Todo lo que estamos pasando y encima esto", señaló, aunque se aferra a Dios para que la situación mejore. En este sentido, explicó que la comunicación con sus familiares ha resultado difícil por la falta de electricidad en la zona, sobre todo en Caracas y La Guaira. Después de varios intentos logró comunicarse con un sacerdote venezolano y, después con su familia de la que, a pesar de su sobrino, el resto se encuentra bien.
Asimismo, detalló que según información que le llega desde Venezuela, ya son 25 edificios devastados en La Guaira. "Es muy difícil asimilarlo y verlo desde lejos, porque hay cosas que te superan", recalcó, al mismo tiempo que ensalzaba que, a parte del sufrimiento se ve la voluntad de gente queriendo hacer mucho, aunque, asumió, "la voluntad no lo puede todo".
Ła tristeza y el sufrimiento de Arcia es compartido por el párroco de Fuentepelayo, Rafael Ramón Prada que, originario del estado de Trujillo (Venezuela) contó que está viviendo la noticia con tristeza al ver a las familias sufriendo las consecuencias.
"Esta situación que fue de un momento a otro sin que nadie la esperara nos ha sorprendido a todos", afirmó, en declaraciones publicadas por Ical, mientras que señalaba que se enteró por las noticias por el cambio de horario y, seguidamente, tuvo contacto con sus hermanos y sobrinos que, celebró, "gracias a Dios están bien".
Sin embargo, aunque su lugar de residencia se encuentre lejos del epicentro del sismo, detalló que, a pesar de la distancia "se sintió fuertemente el movimiento de la tierra".









