Sofraga Palacio: dos años cumpliendo expectativas

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El próximo mes de diciembre cumple dos años de vida Sofraga Palacio, una de las últimas y más arriesgadas apuestas del mundo de la hostelería abulense.

 

Este inmueble palaciego del siglo XVI adosado a la Muralla junto al Arco de San Vicente, en pleno centro histórico, acoge hoy cafetería, gastrobar, restaurante a la carta y diferentes zonas de eventos en un entorno único y con una serie de características que en poco tiempo han conseguido convencer a abulenses y visitantes para dejar de ser una moda y convertirse en revitalizador del ocio y la gastronomía en la ciudad.

 

La importancia del sabor

Parte del éxito de Sofraga Palacio recae en la cocina de Daniel Narváez, que a los mandos de un equipo de siete personas ha hecho de la creatividad su bandera para retomar la cocina tradicional desde el enfoque culinario más vanguardista.

 

Con 20 años tras los fogones, el cocinero sevillano no solo apuesta por los productos de la tierra en su recetario sino que además busca en el mar el complemento perfecto para una carta totalmente personalizable en la que también hay cabida para celíacos o veganos.

 

Hasta el mes de febrero se mantendrá un menú en el que destacan platos como los arroces, con carabinero, a banda...o los solicitados huevos rotos con carabinero y jamón.

 

La versatilidad de los espacios

 

Con una treintena de bodas en 2017 y otras tantas previstas para 2018, Sofraga Palacio ya se ha consolidado como una seria opción para los abulenses que buscan disfrutar sin preocupaciones del día más feliz de su vida.

 

 

Empresas y particulares encuentran también, cada vez más, la respuesta a sus necesidades en un establecimiento que cuenta con diversas opciones tanto para el disfrute como para el trabajo.

 

Y es que tras el cuidado jardín con terraza francesa, tras el trabajado gastrobar, Sofraga Palacio alberga una serie de espacios que dan cabida no solo a eventos gastronómicos como banquetes o cócteles, sino también a citas empresariales como reuniones de trabajo, conferencias o sesiones formativas, e incluso ambas opciones a la vez.

 

Para ello cuenta con instalaciones como la cúpula, espacio habitual para las celebraciones más numerosas que puede acoger hasta a 300 personas, o un acogedor restaurante con un máximo de 110 comensales.

 

Pero además encontramos un espacio multiusos adosado a la Muralla que puede recibir hasta 90 personas, un reservado con un aforo de 30 personas adecuado para encuentros empresariales o un altillo con espacio para hasta 50 participantes.

 

Bajo la gerencia de Ismael Salgueiro, maitre del establecimiento en sus inicios, Sofraga Palacio continua creciendo en sus prestaciones y a punto de cumplir los dos años se compromete a ofrecer eventos totalmente personalizados y adecuados a las necesidades que presenten, en una actividad que apuesta no solo por la hostelería sino también por la revitalización del casco antiguo de la ciudad de Ávila.