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Signos de infarto en la mujer: ¡Atención que son distintos que en el hombre!

Infarto

La percepción de que el infarto y otros eventos relacionados con la salud cardiovascular son cosa de hombres sigue estando presente en la mayor parte de la sociedad.

La Fundación Española del Corazón (FEC) lamenta que, a pesar de que según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) mueren más mujeres que hombres de enfermedades cardiovasculares, en concreto 9.000 más, la percepción de que el infarto y otros eventos relacionados con la salud cardiovascular son cosa de hombres sigue estando presente en la mayor parte de la sociedad.

 

En una entrevista con Infosalus, la doctora Mila Pedreira, coordinadora del grupo de trabajo 'Mujeres en Cardiología' de la Sociedad Española de Cardiología resalta que hay un porcentaje de mujeres considerable, cercano al 40-45% que, en lugar de este dolor característico irradiado al brazo izquierdo, o irradiado al esternón, ese dolor se manifiesta en la espalda entre las dos escapulas, en la mandíbula o en las muñecas.

 

Otro factor característico es que se ha detectado es que en las mujeres que llegaban con infarto al hospital presentaban una fatiga o un cansancio extremadamente exagerados e inusuales, que les impedían desarrollar las capacidades cotidianas, según indica la también miembro del servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela.

 

Aquí hace énfasis en aquellas mujeres con factores de riesgo, como la diabetes, la hipertensión, el colesterol alto, el tabaquismo, o la historia familiar de enfermedad coronaria. "Cuando uno tiene estos antecedentes, o algunos, y nota síntomas, debe buscar atención médica porque en el infarto agudo de miocardio cuanto antes se atienda, antes va a lograrse mitigar o casi anular los efectos de ese infarto", precisa.

 

Según explica la cardióloga gallega, un infarto se produce porque una arteria se obstruye, un coagulo lo tapa e impide a la sangre llegar al corazón. "Si tenemos síntomas y detectamos que esto está sucediendo hay que buscar atención médica inmediata", insiste la especialista.

 

"Si se tarda y se va incluso días después, el infarto ya se ha establecido y un área del corazón se ha quedado con necrosis o sin irrigación. Entonces, el músculo se deteriora, no funciona bien, y a la larga estas mujeres tienen peor evolución, peor pronóstico, más insuficiencia cardiaca, e incluso más mortalidad. Por eso es muy relevante poder detectarlo", reitera la doctora Pedreira.

 

Es importante también, en su opinión, el autocuidado y la atención, porque con algo sencillo a tiempo, como un electrocardiograma, se puede permitir identificar el infarto lo antes posible.

 

Según la Sociedad Española del Corazón (SEC), sólo el 39% de las mujeres reconoce los síntomas del infarto agudo de miocardio, frente al 57% de los hombres. Además, indica que la mujer española muere un 5% más que el hombre por causa cardiovascular, según datos del INE.

 

Aun así, la SEC celebra que el avance en la mejora de los tratamientos hace que la mortalidad por causa cardiovascular siga descendiendo, tanto en el caso de las mujeres como en el de los hombres. "Aunque el hombre fallece más por infarto en números absolutos, porque lo sufre más, es importante recordar que el infarto es más letal en las mujeres", sentencia.

 

SÍNTOMAS DE INFARTO EN LA MUJER

Con todo ello, recuerda que una mujer, al igual que en los hombres, el síntoma de infarto más común entre las mujeres es el dolor de pecho o malestar. La diferencia es que, en el caso de las mujeres, existe mayor tendencia a experimentar otros de los síntomas comunes, en particular falta de aire, náuseas, vómitos y dolor de espalda o mandíbula.

 

Además, en la mayor parte de las ocasiones, no presenta todos los síntomas, sino una combinación variable de algunos de ellos. Habitualmente se presenta dolor tipo presión en la zona del esternón, que no se modifica con los movimientos ni con la respiración, que puede aparecer y luego volver, y que, en ocasiones, irradia hacia mandíbula, cuello y espalda, brazo izquierdo y, a veces, hacia brazo derecho.

 

Se puede asociar a sudor frío y mareo. Otras veces se manifiesta con dolor en la parte alta del abdomen, con dificultad para respirar, ganas de vomitar y pérdida de conocimiento. Además de dolor en uno o ambos brazos, en la espalda, en el cuello, en la mandíbula o en el estómago.