Segovia reparte 1.693 plantas para ayudar a 116 municipios a repoblar sus zonas de arbolado

EP

La Diputación aprobó el 8 de enero de 2018 las bases de la convocatoria para la concesión gratuita de plantas de árbol procedentes de este centro.

La Diputación de Segovia ha ayudado a 116 municipios de la provincia a repoblar sus zonas de arbolado, mediante la distribución de 1.693 plantas.

 

Un acción correspondiente a la convocatoria de la concesión de especies arbóreas procedentes del Centro de Recursos Genéticos Forestales de Valsaín de la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente destinadas a repoblaciones de zonas de uso público de los cascos urbanos, áreas verdes o de ocio.

 

La Diputación aprobó el 8 de enero de 2018 las bases de la convocatoria para la concesión gratuita de plantas de árbol procedentes de este centro, destinadas a localidades de menos de 5.000 habitantes.

 

Según los criterios de valoración para las solicitudes, la disponibilidad de las especies concedidas al Servicio de Promoción Económica de la Diputación, la puntuación obtenida, el número de peticiones, y emitido el informe por el Técnico de Promoción Económica, la Junta de Gobierno provincial aprobó el reparto.

 

Las especies son características de la zona y aclimatadas al hábitat donde se desarrollan. De los ejemplares distribuidos, 250 corresponden a pino silvestre; 250 a olmo común; 200 a pino negral; 200 a pino piñonero; 115 a pino resinero; 100 a fresno; 80 a escaramujo; 70 a aligustre; 70 a espino albar; 50 a arce blanco; 50 a aliso; 50 a lonicera; 48 a serbal de los cazadores; 40 a arraclán; 40 a zarza; 25 a manzano silvestre; 20 a castaño de indias; 20 a endrino y 15 a acebo. De las peticiones presentadas, se ha cubierto el 83 por ciento.

 

El olmo ha sido una de las especies más demandadas porque era requisito indispensable que los solicitantes pidieran al menos una unidad de ullmus minor (olmo) procedente del Programa Nacional de Mejora y Conservación de los Recursos Genéticos de los Olmos Ibéricos. Y es que, hasta no hace mucho tiempo casi todos los pueblos segovianos tenían en un lugar preferente de plazas y paseos viejas olmas que proporcionaban un punto de encuentro cotidiano gracias a su cobijo, según han señalado desde la Diputación.

 

Estos árboles desaparecieron prácticamente tras la irrupción de la temible grafiosis en los años ochenta, que asoló la población de olmos en muchos lugares de España. En aras a recuperar esta simbólica especie y reintroducirla se creó ese programa, que logró crear una especie resistente a la enfermedad.