Ramón Colillas o cómo alcanzar la gloria en el mundo del póker

El póker es una actividad que va ganando adeptos día a día. Desde que de unos años a esta parte ya todo el mundo acepta que se trata de un deporte mental más que de ninguna otra cosa, cada vez son más las personas que se inician en este juego, dado las facilidades que ofrece para hacerlo en su modalidad online

La inmensa mayoría lo practica simplemente por diversión y para llenar sus ratos de ocio, pero algunos, como nuestro protagonista, van un poco más lejos y deciden perseguir su sueño e imaginar, tal y como hizo la Alicia de Lewis Carroll sobre su tablero de ajedrez.

Deportista

Ramón Colillas, amante del deporte y entregado a él, conoció el póker como la mayoría de los jugadores de su generación, en su época de estudiante universitario. Su pasión era ser futbolista profesional y peleó por alcanzar su objetivo, pero los ligamentos de sus rodillas no estaban por la labor y pese a llegar a jugar a cierto nivel (Manresa), las repetidas lesiones terminaron por poner fin a su carrera de forma prematura. Mientras esto sucedía, y a modo de hacer grupo, jugaba póker tras los entrenamientos con sus compañeros de equipo. Según parece no se le daba nada mal.

Tras el fútbol y ya licenciado en INEF, enfocó sus esfuerzos en esta rama de la educación física y después de ejercer como entrenador personal, puso en marcha su propio gimnasio en su localidad natal, Puig-reig. Todo parecía ir sobre ruedas, pero Ramón añoraba esa adrenalina que te transmite la competición y fue en ese momento que decidió probar en el póker. El catalán ya había hecho sus pinitos en el póker online e incluso había ganado un torneo regular en el Casino Barcelona, pero a estas alturas ya buscaba objetivos más ambiciosos.

Póker

Compaginando su labor en el gimnasio con el póker online, logró ganar un satélite que le otorgaba una plaza para competir en el Estrellas Poker Tour (ESPT) de Valencia. Aquello ya eran palabras mayores, y más cuando poco tiempo después se ganó otra para el ESPT de Madrid. Viéndose formar parte de estos torneos que reunían a la flor y nata del póker nacional, decidió dedicarse a ello en cuerpo y alma.

Las cosas comenzaban a ir bien y Ramón tomaba consciencia de que iba convirtiéndose en jugador profesional. Hacía lo que le gustaba y lo hacía de manera eficiente. Pero como nada en la vida es un camino de rosas, llegó la época en la que las cosas no salían y sintió que estaba dando un paso atrás.

Fue entonces cuando decide agarrar el toro por los cuernos y dedicar más esfuerzo que nunca al entrenamiento y estudio del juego, algo que tras unos interminables meses comenzó a dar sus resultados. A finales de 2017 logró por fin regresar a la senda del triunfo durante un torneo en Valencia.

2018 sin duda comenzaba con otro aire para el barcelonés. Pleno de confianza decidió afrontar la primera parada del Campeonato de España de Póker (CEP) en Barcelona, y logró la victoria. Llegar y besar el santo. Así que, visto lo visto, Ramón decide realizar el tour completo e intentar el triunfo final tras las seis paradas de las que consta. En el horizonte aparece un premio que le ilusiona sobremanera, el vencedor en la clasificación general final, al margen de la recompensa en metálico, recibirá un Platinum Pass que le envía directamente a Bahamas con todos los gastos pagados para participar en enero en el PokerStars Players No Limit Holdem Championship (PSPC). Estamos hablando de lo máximo a lo que se puede aspirar, pues se trata de competir con los mejores jugadores del planeta en uno de los torneos más prestigioso del mundo.

 

El sueño

En diciembre Ramón Colillas certifica su triunfo final en el CEP durante su parada en Perelada, y el día de Reyes pone rumbo al impresionante Atlantis Paradise Resort & Casino para participar en la mayor aventura de su vida compitiendo en un torneo que, para quien lo tiene que pagar, cuesta 25.000$ de inscripción. Su único objetivo, disfrutar.

Contra todo pronóstico, este “novato” va dejando por el camino a todas las estrellas del póker que se encuentra de entre sus 1.038 rivales y tras cinco días de competición Ramón Colillas se proclama finalmente campeón del PSPC de PokerStars, haciendo historia y logrando el mayor premio del póker español: 5,1 millones de dólares.

Aquel increíble torneo que Ramón Colillas contemplaba años atrás a través de las emisiones nocturnas de televisión mientras soñaba con estar allí algún día, le rendía honores de campeón. Y no era para menos. Ganar en Bahamas es un sueño que está reservado solo a un puñado de privilegiados. Ramón Colillas es uno de ellos.

 

Foto:  PokerStars / Neil Stoddart © Rational Intellectual Holdings Ltd