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Segovia

Pablo Ibar evita la pena de muerte y es condenado a cadena perpetua por el jurado

Ibar, de 47 años de edad, ha pasado 25 años en prisión, 16 de ellos en el 'corredor de la muerte', en la cárcel de Raifrod.

Publicado el 23.05.2019

Pablo Ibar, ciudadano hispanoamericano y sobrino del conocido boxeador vasco José Manuel Ibar Azpiazu, "Urtain", ha logrado esquivar este miércoles la condena a muerte, al no conseguir el jurado la unanimidad necesaria para una sentencia de pena capital, como pretendía la Fiscalía, por el triple asesinato el 27 de junio de 1994 en Miramar (Florida) de Casimir Sucharski, propietario de un club nocturno, y las bailarinas Sharon Anderson y Marie Rogers.

 

El Tribunal popular le ha condenado a cadena perpetua, y la defensa ya prepara recurso para lograr su libertad.

 

Ibar, de 47 años de edad, ha pasado 25 años en prisión, 16 de ellos en el 'corredor de la muerte', en la cárcel de Raifrod. En 2016 la Corte Suprema de Florida anuló la sentencia de pena de muerte y ordenó repetir el juicio, al determinar que había tenido "una defensa ineficaz" y había sido condenado a partir de pruebas débiles e escasas.

 

Pese a los 25 años de proceso extraordinario, éste no concluirá con la sentencia del jurado de hoy porque la representación legal del acusado ya prepara recurso, al considerar que tiene "armamento probatorio más que sobrado" para obtener su excarcelación.

 

En este cuarto juicio que se ha celebrado contra él en el Tribunal de Fort Lauderdale, los miembros del Jurado --siete mujeres y cinco hombres, de los cuales cinco son afroamericanos, cuatro hispanos y tres anglosajonas-- han condenado a Pablo Ibar a cadena perpetua, tras declararle culpable el 19 del pasado mes de enero.

 

Ibar fue detenido el 14 de julio de 1994 en Miami Dade por allanamiento de morada y robo, delitos por los que fue condenado a ocho años de cárcel. El 8 de agosto de ese año fue acusado del triple crimen cometido en Miramar, pese a que éste siempre defendió su inocencia y aseguró que esa noche había estado con su novia, Tanya Quiñones, con la que posteriormente se casó.

 

SEGÚN LA FISCALÍA

 

A lo largo de los años, la Fiscalía se ha basado en varias pruebas para inculpar a Ibar: las huellas dactilares encontradas en la vivienda de Mirarmar, el supuesto ADN de Ibar hallado en una camiseta en el lugar de los hechos con la que se tapaba la cara uno de los asesinos, la huella de una zapatilla del acusado, y un vídeo de la cámara de seguridad de la vivienda en el que supuestamente se reconoce el rostro de Ibar.

 

La acusación del Estado también ha recopilado el testimonio de varios testigos que aseguran haber visto a Ibar y Peñalver en la casa. 

 

SEGÚN PABLO IBAR

 

El acusado ha defendido su inocencia desde el principio del caso, y siempre ha repetido que ni conocía a ninguna de las víctimas, ni estuvo nunca en la casa.

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  • #1 pobre

    23/05/2019 18:56

    ¡le tienen ojeriza los yanquis al pobre hombre¡¡