Numerosos vecinos protestan por la supresión de la exención del IBI a inmuebles de más de 50 años en Segovia

La revocación se ampara en una orden por la que se aprueba definitivamente la adaptación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el ámbito del Plan Especial de las Áreas Históricas y otras zonas de Segovia.

La Asociación de Vecinos del Recinto Amurallado (Avras) se queja de la eliminación de la exención del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para edificios que cuenten con una antigüedad igual o superior a 50 años, estén situados en conjuntos históricos y esté incluidos en el catálogo de protección integral previsto por la ley.

 

Según indica en un comunicado, muchos de los propietarios del casco antiguo, así como de otros barrios históricos, han recibido una notificación del Ayuntamiento de un 'procedimiento de comprobación limitada' en la que se les comunica que en el ejercicio fiscal de 2016 dejará de contar con la exención y se les advierte del monto que les va a suponer el impuesto.

 

La revocación se ampara en una orden por la que se aprueba definitivamente la adaptación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el ámbito del Plan Especial de las Áreas Históricas y otras zonas de Segovia.

 

En la comunicación, el Consistorio informa de que conforme a esa normativa existen inmuebles que han perdido el grado de protección integral que tenían, que era el máximo grado reconocido por la normativa urbanística anterior, lo cual significa, según Avras, que el edificio carece ya de la condición indispensable para mantener el derecho a la exención fiscal.

 

La Asociación sostiene que, al menos en este momento del proceso, la decisión que se comunica es "improcedente" en cuanto que la base en la que se apoya la medida no justifica que los inmuebles afectados vayan a perder definitivamente tal nivel de protección.

 

En este sentido, afirma que la normativa alegada establece que el presente Plan General autoriza al Plan Especial de Áreas Históricas (Peahis) para que concrete y complete los elementos catalogados y su grado de protección, remitiéndose al mismo la misión de señalar los criterios y normas a que se hace referencia en el artículo 84 del Reglamento de Urbanismo de Castilla y León.

 

Por ello, indica que es el Peahis, en el ámbito declarado 'Patrimonio Mundial', el instrumento que tiene encomendado tanto por el documento de adaptación de la revisión del PGOU (DALS) como por la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León asignar el grado de catalogación que corresponde a cada edificación protegida, integral, estructural o ambiental.

 

Avras entiende que en las áreas históricas de Segovia, en el que está incluido el recinto amurallado, existe un proceso de cambio del planeamiento urbanístico de las mismas que hay que considerar en su conjunto y que todavía no ha concluido, hasta tanto no se apruebe con carácter definitivo el Peahis.

 

Según señala, el DALS es un instrumento urbanístico necesario, pero no suficiente, para regular la normativa urbanística de esas zonas de la ciudad. "Las determinaciones contenidas en ellas tienen carácter de mínimos pero no de asignación definitiva de los grados de protección. Esta asignación corresponde a lo que se estipule en el Peahis.

 

El proceso normativo urbanístico, por tanto, no ha concluido en esta zona de la ciudad. Todavía está pendiente de la aprobación inicial del Plan, del periodo de información pública y presentación de alegaciones, de la revisión y autorización por parte de la Administración autonómica y de la aprobación definitiva por el Pleno del Ayuntamiento", explica.