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Segovia

Nueve detenidos en Segovia tras detectar veterinarios cuyos datos figuraban en recetas firmadas por otros

Las investigaciones comenzaban en el agosto del pasado año, cuando numerosas inspecciones constaban que determinados veterinarios no participaban de forma efectiva en la prescripción de medicamentos y dejaban que sus datos fueran usados en las recetas.

Publicado el 27.06.2018

Agentes del Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil han detenido en Segovia a nueve personas en el marco de la 'Operación Pangea' contra la venta, publicidad y suministro ilegal de medicamentos, productos médicos y productos sanitarios que no cumplen con los requisitos en la Unión Europea y España, falsificados o no sujetos a licencia a través de Internet.

 

La operación ha contado con inspectores veterinarios del Servicio Territorial de Ganadería de la Junta de Castilla y León en Segovia, así como con la Subdirección General de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad, y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

 

Las investigaciones comenzaban en el agosto del pasado año, cuando numerosas inspecciones constaban que determinados veterinarios no participaban de forma efectiva en la prescripción de medicamentos y dejaban que sus datos fueran usados en las recetas.

 

De este modo, se pudo observar cómo un administrativo firmaba recetas como si del veterinario se tratara, según han informado fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

 

A raíz de esas presuntas irregularidades, se solicitaron informes a los servicios técnicos y jurídicos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, así como a la Subdirección General de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad. De ellos se desprende que este tipo de praxis podría ocasionar graves e innecesarios riesgos para la sanidad animal, salud humana y el medio ambiente.

 

El seguimiento de un correcto protocolo facultativo que incluya, antes de realizar la prescripción, un reconocimiento clínico previo de los animales a tratar, así como un posterior seguimiento, minimiza los riesgos para la salud del animal que puedan producirse por un tratamiento inadecuado.

 

Los medicamentos dispensados irregularmente eran de tres tipos: antibióticos, medicamentos de aplicación exclusiva por los veterinarios y otros cuya administración debe estar bajo control y supervisión de veterinarios. El uso incorrecto de antibióticos y medicamentos provoca el desarrollo de bacterias resistentes constituyendo una de las amenazas más serias para la salud pública.

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