Los vertederos de Basardilla y Cabezuela en Segovia, en situación precaria UE en cuanto a sanciones económicas

Escribíamos estos días atrás sobre un tema que por ahora parece enquistado entre Administraciones Públicas y la Comisión de Bruselas, además de encontrarse entre medias una Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), desfavorable para nuestros intereses, referida al incumplimiento de 61 Vertederos desperdigados por la geografía nacional.

Entre los mismos, se encuentran los dos anteriormente citados en aparentes circunstancias de incumplimientos, según la Sentencia de la Sala Décima de dicho Tribunal de fecha 15.3.17, reiteradas con fecha 8.6.2018.

 

El sellado de Basardilla fue licitado por la Junta por un importe de 221.254,59.-€ (sin IVA), y adjudicado en noviembre de 2016, por un monto de 135.407,81 euros con una concurrencia de 54 ofertas, señal de la habitual “hambruna” en la construcción. Es decir, con una rebaja en el Presupuesto de Licitación de -38,80 %, aproximadamente.

 

El segundo, (Cabezuela), más modesto económicamente, 49.940,75 euros de licitación, fue adjudicado como “contrato menor” con invitación restringida a 3 empresas, por 43.947,91 euros con una rebaja -12,00% a tono con el Presupuesto.

 

Para una mejor comprensión de los lectores en esta aparente situación de laberinto en la que parecen encontrarse las autoridades españolas y europeas, respecto a “eventuales situaciones de hechos”, vamos a intentar aportar nuestra opinión al respecto.

 

Resulta necesario percatarse que actualmente y durante los últimos meses, surgen, por los protagonistas, dos situaciones distintamente opinables sobre un mismo tema.

 

La Directiva 2008/98, es abundante en conceptos y definiciones y muchos de sus artículos se identifican con nuestra particular situación. Para ello, vamos a reproducir para su interpretación genérica, la redacción de su Art. 13:

 

“Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para asegurar que la gestión de los residuos se realizará sin poner en peligro la salud humana y sin dañar el medio ambiente………………

 

Por ello, y así ha ocurrido en distintas ocasiones, la Entidad española responsable de la ejecución del sellado del vertedero, ha entendido quedaba concluida, probablemente mediando en ello alguna afirmación del contratista, anunciándose “a bombo y platillo” la feliz finalización.

 

Posteriores controles y verificaciones de la Comisión Europea, han opinado que no era tal, la feliz conclusión.

 

A partir de aquí, imagínense el cruce de opiniones en un sentido y otro, acumulándose en exceso el sumatorio de retrasos a los que se ha dado lugar.

 

No vamos a entrar por supuesto en valoraciones políticas y/o burocráticas, solamente indicar que las discrepancias no solventadas en tiempo y forma, más bien por parte española, nos conducen a estas vicisitudes.

 

Estimo que no son pertinentes muchas más explicaciones para comprender auténticas realidades. Cuando el TJUE en marzo 2017, dicta Sentencia, y supuestamente de acuerdo con el plazo de ejecución de los trabajos, si no han existido contratiempos o retrasos deberían haber finalizado, pero fuera de plazo.

 

Finalmente, saben lo que les digo, que todo esto me recuerda en ocasiones a la obra del insigne Antonio Buero Vallejo, “El Concierto de San Ovidio” y a su personaje central.