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Segovia

Las patatas fritas, la bollería y los refrescos se ponen a dieta

SALUD

Llega la revolución a la cesta de la compra: menos sal, azúcar y grasas en 3.500 alimentos de los supermercados, los menús de hospitales y colegios y las máquinas de 'vending'. Un acuerdo entre la administración, los fabricantes y los distribuidores pone cerco a la comida basura.

Publicado el 06.02.2018

Los principales actores implicados han decidido hacer la guerra, al fin, contra la comida basura. Un acuerdo histórico ente el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, los fabricantes y los principales distribuidores va a expulsar de los supermercados, los menús escolares y las máquinas de 'vending' los pruductos con exceso de sal, de azúcar o de grasas. El resultado, que antes de 2020 los 3.500 productos más habituales de la cesta de la compra reducirán la presencia de los tres componentes citados.

 

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) ha firmado el 'Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y Bebidas y otras medidas 2017-2020' con la industria alimentaria para reducir, en los próximos tres años, el 10% del contenido de sal, azúcar y grasas en más de 3.500 productos de la 'cesta de la compra', los cuales representan el 44,5% de la energía total diaria.

 

En concreto, se va a reducir un 10% los azúcares añadidos de los productos lácteos, derivados cárnicos, néctares de fruta, salsas, bebidas refrescantes lima-limón, cereales de desayuno infantil y chocolateados; un 18% de la mayonesa; y un 5% de la bollería y pastelería, galletas, helados infantiles a base de agua, pan especial envasada y salsa fina o 'kétchup'.

 

En cuanto a la sal, se va a reducir un 16% en los derivados cárnicos y en la mayonesa; un 10% en los aperitivos saldos, platos preparados y tomate frito; un 13,8% en patatas fritas; un 6,7% en las cremas de verdura; y un 5% en la salsa fina o 'kétchup'. Las grasas saturadas se reducirán en un 10% en los aperitivos salados y 'nuggets'; un 5% en galletas, bollería y repostería; y un 5% en los derivados cárnicos.

 

Asimismo, además de la 'cesta de la compra', el plan abarca también empresas de catering, por lo que los menús ofrecidos en los colegios y en hospitales serán más saludables, ya que aumentarán los platos cocinados a la plancha, se priorizarán las carnes magras frente a otras, se reducirán los productos precocinados o fritos y se ofrecerán más legumbres, pescados, verduras y frutas de temporada.

 

Respecto a los establecimientos, el acuerdo establece medidas como reducir el 50% el contenido de azúcar en sobres monodosis y un 33% en los de sal. Además, el sector de las máquinas de 'vending' se ha comprometido a adquirir sólo productos reformulados, aumentar del 30% al 50% la oferta de alimentos equilibrados y reducir el 15% la dosis máxima de azúcar añadido en máquinas calientes.

 

El objetivo es, además de reducir el 10% del azúcar, sal y grasas de cara a 2020, asegurar que las reducciones y sustituciones no eleven el contenido calórico; incrementar la oferta de menús o comidas más saludables fuera del hogar, a través de la restauración social, moderna y los dispensadores automáticos, con menos azúcares añadidos, sal, grasas saturadas y trans y menos calorías; y reafirmar y potenciar el esfuerzo y colaboración voluntaria y consensuada de las empresas de diversos sectores del entorno alimentario.

 

Del mismo modo, pretende apoyar y fomentar la investigación y desarrollo de productos que conformen una dieta con menos azúcares añadidos, sal, grasas saturadas y trans y calorías; impulsar las 'buenas prácticas' para una implementación efectiva de medidas que ayuden a mejorar nutricionalmente el conjunto de la dieta; impactar sanitaria y socialmente en la 'cesta de la compra' de las familias con productos reformulados para alcanzar dietas más equilibradas y consumos razonables; favorecer la coordinación de estas medidas con las distintas administraciones; y contribuir a nivel europeo a mejorar la base científica y la recopilación de datos que impulse estas iniciativas y su seguimiento.

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