Las empresas tienen dos meses para empezar a registrar la hora de entrada y salida efectiva de sus trabajadores

Las empresas tendrán que llevar un registro diario del horario de entrada y salida de sus trabajadores y conservarlo durante cuatro años.

El Gobierno ha aprobado este viernes una serie de medidas de empleo en otro de sus 'viernes sociales' del Consejo de Ministros. Muchas de ellas estaban previstas en la contrarreforma laboral que preparaba el Ejecutivo, y que no saldrá adelante, pero se salvarán medidas parciales. Y entre las que más polémica va a levantar, la nueva normativa para controlar los horarios laborales. Sobre el papel, antes de los dos próximos meses todas las empresas tendrán que llevar un registro diario del horario de entrada y salida de sus trabajadores.

 

El objetivo final es ciertamente atrevido, ya que se trata de acabar con una práctica habitual: la acumulación de horas extra y el incumplimiento de la jornada máxima legal. Cerca de 10 millones de trabajadores en toda España declaran trabajar más de 40 horas a la semana, y más de un millón y medio supera las 50 hora semanales. El Gobierno cree que eso incide en la precariedad laboral.

 

El real decreto modificará el Estatuto de los Trabajadores en lo que respecta al registro de jornada para que empresas hagan un registro diario del horario de sus trabajadores, que deberá incluir el inicio y finalización de la jornada, "sin perjuicio de la flexibilidad horaria". El borrador establece que las compañías deberán conservar los registros durante cuatro años y que permanecerán a disposición de los trabajadores, sindicatos y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. 

 

El Real Decreto-Ley aprobado este viernes en el Consejo de Ministros con numerosas medidas de empleo modifica el texto refundido del Estatuto de los Trabajadores para establecer la obligatoriedad de registrar el inicio y la finalización de la jornada laboral. De esta forma, se garantiza el cumplimiento de los límites del horario de trabajo y se posibilita el control por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

 

Según el Gobierno, se facilita, así, la resolución de discrepancias en cuanto a la jornada y por tanto, sobre el salario. Con esta fórmula, se sientan las bases para acabar con uno de los elementos que precarizan las relaciones laborales y se reconoce el papel de la negociación colectiva.

 

De manera complementaria, se modifica el texto de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS), para tipificar como infracciones en el Orden Social las derivadas de incumplimientos relativos al registro de jornada.

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