La anestesia general, ¿qué es, cómo funciona y sus posibles riesgos?

Anestesia, operación

Sin la anestesia sería imposible practicar las intervenciones quirúrgicas. Así se llega a ese estado de inconsciencia, inmovilidad y protección frente a la agresión que supone una operación. 

Las operaciones quirúrgicas pueden llevarse a cabo gracias a la acción de un conjunto de fármacos que bloquean el estado de consciencia de la persona que se va a someter a este tipo de procedimiento, lo que se conoce como anestesia general. Sin ella, sería imposible practicar estas intervenciones.    

 

En concreto, la anestesia general "puede denidirse como un estado de inconsciencia, inmovilidad y protección frente a la agresión que supone una intervención quirúrgica", especica en una entrevista con Infosalus el secretario general de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR), el doctor Antonio Planas Roca.

 

Los fármacos que se administran actúan sobre tres focos. En primer lugar, lo hacen sobre "el sistema nervioso central disminuyendo la actividad neuronal", explica el experto, que agrega los fármacos "que bloquean la actividad neuromuscular, provocando una parálisis muscular" y los que "bloquean las vías nerviosas de transmisión de estímulos dolorosos".    

 

La especialidad médica que se ocupa de la anestesia se denomina Anestesiología y Reanimación y los especialistas no se limitan únicamente a administrar los fármacos en cuestión. Dado que disminuye la función del sistema nervioso central y las funciones, respiratoria, cardiovascular y de otros órganos y el paciente permanece inconsciente y conectado a un respirador, el papel del anestesista es vital y se circunscribe a todas las áreas que rodean al paciente.

 

"Nosotros monitorizamos continuamente su función respiratoria, como el control de la oxigenación y la eliminación de CO2; su función cardíaca, mediante electrocardiogramas o la tensión arterial; su función cerebral, mediante análisis del encefalograma, y la función neuromuscular o la temperatura", asegura el doctor Planas.

 

Hay más. "Controlamos además la administración de sueros intravenosos para reponer las pérdidas sanguíneas y de electrolitos que ocurren durante la cirugía, controlamos la función renal, el estado de coagulación sanguínea...", enumera el experto. "En general, vigilamos y actuamos sobre todas las respuestas de estrés que el organismo desarrolla como respuesta a la intervención quirúrgica", resume el secretario general de SEDAR.

 

No obstante, el papel del anestesista no comienza durante la operación. "Para que todo el proceso quirúrgico sea seguro y exitoso, es necesario tener previamente una consulta preoperatoria en la que evaluamos al paciente, su historia clínica, su estado general, la función de sus órganos o las medicaciones que toma habitualmente", expone el experto.    

 

Asimismo, su trabajo tampoco naliza cuando la intervención quirúrgica termina. Tras esta, los pacientes, según el doctor Planas, "pasan del quirófano a las Unidades de Reanimación donde seguimos monitorizando y controlando de forma intensiva su recuperación para detectar y tratar de forma inmediata cualquier complicación que pueda aparecer".

 

En este contexto, el doctor Planas manfiiesta que, en la actualidad, Anestesiología y Reanimación se dirige hacia el concepto denominado Medicina Perioperatoria, que se entiende como un sistema de cuidados médicos "con enfoque integral y centrado en el paciente que busca otorgar la mejor atención desde el momento en que se indica una intervención quirúrgica hasta la completa recuperación con el objetivo de mejorar los resultados y disminuir las complicaciones".

 

LA ANESTESIA GENERAL Y SUS RIESGOS

 

Como todo lo que tiene que ver con la salud de los pacientes y la seguridad en las operaciones quirúrgicas, la anestesia general puede conllevar riesgos, aunque actualmente "la probabilidad de complicaciones graves asociadas a la práctica anestésica es, afortunadamente, bajísima", tranquiliza el doctor Planas.   

 

 Aunque la práctica anestésica es compleja, el objetivo de los especialistas es el riesgo cero, insiste el secretario general de SEDAR. Y para alcanzarlo "no basta con incorporar avances farmacológicos, tecnología, monitorización o vigilancia", maniesta el experto, que añade que "hace falta desarrollar una estrategia de seguridad".

 

 Así, "al estilo de las prácticas de seguridad en la aviación", puntualiza el doctor Planas, "Anestesiología y Reanimación es pionera en la creación de Sistemas de Comunicación y Análisis de Incidentes Críticos, en la implantación de Listas de Chequeo y en la incorporación de Estándares Internacionales de Prácticas Seguras aplicables a todos los procesos de monitorización o administración de fármacos".

 

"La seguridad de la anestesia general es cada vez mayor y la calidad del despertar y de la recuperación es también cada vez mejor" zanja el experto, que especica que "característicamente, un paciente tras una anestesia general no recuerda nada de lo que le ha ocurrido".

 

¿SE PUEDEN TENER REACCIONES ALÉRGICAS A LA ANESTESIA?    

 

Por último, el doctor Planas también se refiere a la posibilidad de sufrir reacciones alérgicas a los fármacos que se administran con la anestesia. "Es también muy baja", afirma el secretario general de SEDAR, aunque "pueden ocurrir durante las intervenciones quirúrgicas, sobre todo, relacionadas con la administración de fármacos como antibióticos, analgésicos o antiinamatorios".

 

En este contexto, la estrategia para minimizar este riesgo pasa por conocer los antecedentes del paciente y, una vez más, por la monitorización continua durante todo el período perioperatorio. "Cuando una reacción alérgica ocurre en un paciente monitorizado y bajo control, puede ser reconocida y tratada inmediatamente, lo que reduce al mínimo la probabilidad de consecuencias graves", concluye el doctor Planas.

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