Investigan a un joven por conducir a 218 kilómetros por hora y bajo el efecto de las drogas en Segovia

Guardia Civil de Segovia

El cinemómetro se encontraba situado en el margen de la calzada junto a un vehículo de colores oficiales de la Guardia Civil, en un tramo donde la velocidad está limitada a 120 kilómetros por hora.

La Guardia Civil investiga al conductor de un turismo, un joven de 29 años y nacionalidad española, por circular a 218 kilómetros por hora y conducir bajo la influencia de las drogas y que fue detectado por un radar móvil de la Agrupación de Tráfico en el kilómetro 86,200 de la A-601, autovía que une Valladolid con Segovia.

 

El cinemómetro se encontraba situado en el margen de la calzada junto a un vehículo de colores oficiales de la Guardia Civil, en un tramo donde la velocidad está limitada a 120 kilómetros por hora. En el momento de la detención del vehículo, el conductor del vehículo iba bebiendo una lata de cerveza, según han confirmado desde la Subdelegación del Gobierno.

 

Tras realizar la correspondiente prueba de la alcoholemia, prevista en el artículo 21 del Reglamento General de Circulación, el conductor arrojó una tasa que no fue constitutiva de infracción.

 

Ante los síntomas que presentaba, además de la prueba de alcoholemia, el conductor fue sometido a la prueba de drogas. En este test arrojó resultado positivo, y tras el análisis de la muestra, se confirmó que el joven conducía con presencia de THC y de cocaína en el organismo.

 

Los agentes han instruido las correspondientes diligencias judiciales, para investigar al conductor por sendos delitos contra la seguridad vial, por conducir un vehículo a motor a velocidad superior en más de ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, así como por conducir bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, según el artículo 379. 1 y 2 del Código Penal.