Investigadores españoles descubren cómo eliminar las células tumorales durmientes

Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) han descubierto cómo eliminar células tumorales resistentes a los fármacos que están durmientes y funcionan como semillas del cáncer, provocando recaídas, y que se podrían parar a través de la inhibición de un factor epigenético (el TET2).

Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) han descubierto cómo eliminar células tumorales resistentes a los fármacos que están durmientes y funcionan como semillas del cáncer, provocando recaídas, y que se podrían parar a través de la inhibición de un factor epigenético (el TET2).

 

El estudio, publicado en 'The Journal of Clinical Investigation', ha servido para desarrollar nuevos tratamientos con esta diana y para definir un nuevo biomarcador que ayuda a detectar estas células, con lo que se puede predecir si un paciente desarrollará bioresistencia o recaerá más pronto.

 

Los tumores están formados por células alteradas que crecen de forma incontrolada, y algunas entran en latencia, quedando indetectables y resistentes a tratamientos y dispersándose por el cuerpo y, en un momento determinado, regeneran el tumor y se propagan, provocando metástasis, y los investigadores han detectado el factor que regula este mecanismo de latencia.

 

El trabajo ha perfeccionado durante años un nuevo método que permite identificar y aislar estas células durmientes, "que dan lugar a recaídas en pacientes aparentemente curados", ha explicado el líder del trabajo, Héctor G. Palmer, que ha añadido que para los pacientes es muy importante confiar en que los tratamientos funcionarán y que no volverá a aparecer.

 

"Sin embargo, hasta la fecha esta es una promesa que no se les puede hacer. Esta situación les genera a los pacientes angustia, pensando que pueden recaer en el futuro, un peso difícil de llevar tanto para ellos como para sus familias", ha explicado Palmer, investigador principal del Grupo de Células Madre y Cáncerdel VHIO, que ha contado con la investigadora Isabel Puig como primera autora del estudio.

 

Hibernación "ordenada"

 

De la misma forma en la que algunos seres vivos entran en hibernación o letargia en momentos de adversidad, para sobrevivir ante la falta de nutrientes, estas células cancerígenas paran su maquinaria de crecimiento "de forma muy ordenada, permitiendo preservar todo su potencial para regenerar un tumor en el momento de despertarse".

 

Y en este escenario, el factor epigenético que ha descubierto el estudio actúa como un "director de orquesta", conduciendo con precisión la actividad global del genoma para que se recoja ordenadamente y obligando a la célula a dormirse sin perder todo su futuro potencial maligno.

 

La investigación ha demostrado que la eliminación artificial de este factor sirve para matar a todas las células tumorales durmientes, y desde que lo detectaron, los investigadores desarrollan nuevos tratamientos: "Estos fármacos permitirán eliminar las células resistentes de los tumores y prevenir de futuras recaídas", ha añadido Palmer.

 

Este factor, TET2, "es un enzima que oxida el genoma tumoral dejando una huella" que puede medirse con técnicas convencionales de laboratorio, y los investigadores han demostrado que una alta actividad de esta enzima implica altos niveles de esta huella y mayor resistencia a los tratamientos, por lo que esta huella permite predecir la respuesta que tendrá el cáncer.

 

Los datos de investigación han demostrado que estas células tumorales durmientes son un fenómeno global, pudiendo identificarlas en diferentes tipos de cáncer como los de colon, mama, pulmón, glioblastoma, melanoma y otros, por lo que este descubrimiento podría beneficiar a "un gran número de pacientes", ha observado.

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