Investigada por suplantar la identidad de una segoviana para abrir una cuenta corriente

Archivo (EP)

La estafa consistía en la suplantación de la identidad de la denunciante para la apertura de una cuenta corriente y la posterior petición de microcréditos a una empresa prestamista.

La Guardia Civil investiga a una mujer por presuntas estafas en varias provincias, después de que el 30 de enero de 2017 el puesto de la Guardia Civil del Real Sitio de San Ildefonso recibiera una denuncia de una vecina de Segovia por una posible estafa a través de internet, según informaron fuentes del Instituto Armado.

 

La estafa consistía en la suplantación de la identidad de la denunciante para la apertura de una cuenta corriente y la posterior petición de microcréditos a una empresa prestamista.

 

Iniciadas las primeras investigaciones por la Guardia Civil de San Ildefonso, las mismas se trasladaron al Área de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Segovia, que, en coordinación con el Equipo de Investigación Tecnológica, continuó con esta labor.

 

En la denuncia se explicaba que, al tratar de efectuar una compra importante, esa persona conoció que había sido incluida en una lista de morosos y que podría haber sido objeto de una estafa, ya que no reconocía el cargo que se le atribuía.

 

La presunta autora operaba desde la isla de Gran Canaria a través de anuncios que colgaba en internet o en revistas especializadas. Ofertaba puestos de trabajo y una vez que alguna persona contestaba al anuncio le solicitaba su currículum, datos del INSS y copia del DNI, entre otros, para en teoría realizar los correspondientes contratos que nunca se efectuaban. No obstante, se hacía con las filiaciones completas de sus víctimas, según han señalado desde la Subdelegación del Gobierno en Segovia.

 

Obtenidos estos datos, la estafadora abría cuentas bancarias por internet y solicitaba microcréditos a nombre de las víctimas en diferentes empresas. Cada petición oscilaba como máximo en torno a unos 300 euros y al resultar impagados estos préstamos, sus titulares terminaban en listas de morosos, mientras la supuesta autora de los hechos se lucraba de modo significativo.