Estos son los peligros del consumo de sal en exceso

Se ha relacionado el abuso en el consumo de sal con enfermedades como la osteoporosis (y por tanto, las fracturas óseas en personas de edad avanzada.

La sal es imprescindible para la vida, pero puede tener un efecto perjudicial para la salud si se consume en exceso. Un consumo excesivo puede aumentar demasiado la tensión arterial, y una tensión arterial muy alta puede contribuir a provocar infartos al corazón o cerebrales, e insuficiencia cardiaca.

 

Así lo asegura a Europa Press el doctor Raúl Sanchón Rodríguez, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario del Henares (Madrid), quien también menciona que se ha relacionado el abuso en el consumo de sal con enfermedades como la osteoporosis (y por tanto, las fracturas óseas en personas de edad avanzada y particularmente en mujeres postmenopáusicas), con los cálculos renales, con el empeoramiento del asma, e incluso con algunos tipos de cáncer.

 

A pesar de todo, el experto destaca que la sal es fundamental para el cuerpo humano, si bien advierte de que no se necesita mucha cantidad para que éste funcione correctamente. Entre sus funciones, se encuentra la de ayudar a controlar la cantidad de agua de nuestro cuerpo, y la de colaborar en la transmisión de los impulsos nerviosos y en la relajación muscular.

 

RECOMENDACIONES PARA REDUCIR EL CONSUMO DE SAL

 

En cualquier caso, subraya que es mejor no echar sal mientras cocinamos, sino hacerlo con la comida ya servida. Otras recomendaciones para reducir el consumo de sal pueden ser elegir productos frescos siempre que sea posible (carne y pescado fresco, frutas y vegetales); evitar los frutos secos salados, embutidos, sopas de sobre, la bollería industrial, las salsas o las pizzas precocinadas; y tener en cuenta que la cantidad de sal consumida va en relación con la cantidad de alimento que comemos (no es necesario dejar de comer alimentos con alto contenido en sal, sino reducir su frecuencia de consumo e intentar elegir la marca que contenga menos, mirando el etiquetado nutricional).

 

Finalmente, recuerda las normas generales establecidas en este campo desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición:

 

- Tomar con frecuencia alimentos pobres en sal y reducir los ricos en sal como (embutidos, conservas y precocinados).

 

- No añadir sal durante la preparación de la comida, sino cuando está terminada.

 

- Siempre que sea posible sustituir la sal por otras especias.

   

- Lavar las conservas vegetales y legumbres antes de utilizarlas.

 

- Mirar el etiquetado nutricional de los alimentos y elegir aquellos con menor contenido en sal.

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