El Palacio de Quintanar acoge las muestras del fotógrafo burgalés 'Sacris' y del artista segoviano Jesús Santos

Palacio de Quintanar (Foto: Google Maps)

Puede visitarse desde este viernes 1 de febrero. 

Palacio Quintanar, centro de innovación, cultura y diseño de la Consejería de Cultura y Turismo, acoge desde este viernes, 1 de febrero, las obras de Isaac Martínez 'Sacris', una mirada llena de poesía sobre la realidad más cotidiana y la exposición 'Pasen y vean', una selección de obras sobre el circo de Jesús Santos.

 

Isaac Martínez Marcos 'Sacris', nació en la Rivera del Duero burgalesa en 1950, en los años 70 empieza a estudiar fotografía y participa en varios concursos nacionales ganando algunos primeros premios. A partir de entonces se ha dedicado de forma profesional a la fotografía, trabajando y colaborando en varias revistas y periódicos, entre ellos el Diario de Burgos, Flash Foto, Vogue, entre otros.

 

Ha participado a lo largo de estos años en infinidad de exposiciones individuales y colectivas, convirtiéndose en uno de los artistas más importantes de Castilla y León, informa el centro a través de un comunicado.

 

Sacris ha compuesto unas greguerías fotográficas, a menudo dotadas de un simbolismo casi onírico, tan juguetonas y llenas de ingenio como las de Gómez de la Serna. Las fotos encierran un mensaje, a veces sencillo de desentrañar, otras más misterioso. Esta mezcla de juego plástico e intelectual convierte sus objetos imposibles en preciosas manifestaciones de poesía visual, de literatura hecha imagen.

 

Una mirada llena de poesía sobre la realidad más cotidiana, la sensibilidad que tiene para los colores, sus composiciones llenas de equilibrio y belleza, la sensualidad directa y desprejuiciada con la que trata el cuerpo humano, mantienen desde el centro.

 

En la exposición Greguerías fotográficas revela el alma secreta de las cosas a través de metáforas ingeniosas y llenas de humor, Sacris consigue algo parecido con los objetos que tiene a mano (un grifo, un huevo, unos globos, un damero, un cartón, una plancha); juega con ellos hasta que salta la chispa de una combinación especialmente feliz que a veces parece sacada de un sueño.

 

'PASEN Y VEAN'

Jesús Santos (Segovia 1961) es un artista fundamentalmente autodidacta, aunque cursara estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Segovia. Se identifica principalmente con el expresionismo, sin embargo, la crítica ha señalado en su trabajo reminiscencias del fauvismo, el cubismo o la pintura ingenua, entre otras vanguardias de comienzos del siglo XX.

 

Es un artista plástico, con una larga trayectoria que se remonta a los años noventa y con una dilatada presencia en distintas galerías tanto nacionales como internacionales, continúa el comunicado.

 

Como de costumbre, y en esta exposición aún más, tiene la pintura de Jesús Santos el don de lo directo, de lo esencial. Una depuradísima simplicidad de color, movimiento y forma. Una mirada de niño sin impuestos. Un rodearse de retratos hechos en aquel alegre fotomatón de la infancia.

 

Un artista respetuoso con la tradición y, a la vez, rabiosamente moderno. Encontramos una elegante fusión entre tradición y modernidad. Como si la realidad sólo fuera un sueño surrealista, como si lo vivido hubiera sido dicho y pintado por el niño que fuimos y que ahora nos lee las viñetas de esta vida.

 

Equilibristas sobre un caballo blanco, una pensativa mujer de traje rojo, moño descolocado y una pelota de playa que sujeta una tabla sobre la que flota el personajes. Figuras, de sexo improbable, se encuentran ancladas en el instante en que, como artistas del Circo, se han retirado a sus camerinos y se examinan en el espejo.

 

Por otra parte, estos retratados al aire más natural, se encuentran inscritos, tal vez atrapados, en un espacio atemporal. Los seres de Jesús recuerdan ciertos retratos decadentes de los carteles circenses de la España de los cuarenta, donde la realidad era muchísimo más cruda, que la ficción de un artista.

 

Y por último el fondo, con esos mándalas o petroglifos, con esos puntos gordos, con esas barras rojas y blancas que sostenían las carpas del circo. Todo ello estampado sobre un fondo de color contundente, rotundo, rabioso, primitivo y trascendente. Como en realidad sigue siendo el arte de Jesús Santos, aunque en esta exposición su pintura sea más esencial que de costumbre, concluye el comunicado.