El Barça salva la emboscada del Canarias

Hanga en acción de lanzamiento

El campeón defenderá título en la Copa de Madrid.

El Barça Lassa alcanzó este sábado la final de la Copa del Rey de Madrid 2019 a costa del Iberostar Tenerife (92-86), de más a menos en una actuación de semifinales que sometió las ganas de lucha de los canarios, que a pesar de verse 20 abajo en el último cuarto no tiraron la toalla sin impedir que el defensor del título se cite el domingo con Real Madrid o Divina Seguros Joventut.

 

Svetislav Pesic lleva así al cuadro culé a su segunda final seguida de Copa, en un WiZink Center en el que este sábado se liaron cuando parecía habían hecho los deberes con un 72-52 al final del tercer cuarto. La reacción que inició el Canarias en el segundo tiempo llevó al límite al Barça, que pidió la hora en la presión en toda la cancha de los de Txus Vidorreta, expulsado en los últimos segundos de mucha tensión.

 

Después de perder hace dos semanas en La Laguna, el Barça trató de arrancar de raíz la esperanza aurinegra de llegar a su primera final de Copa. El duelo entre dos de las mejores defensas lo ganó el vigente campeón sufriendo. Ante un rival a tope de confianza, el único capaz de ganarle en los ocho últimos partidos de liga, el Barça prefirió no especular pero después de durmió. Le salió medio bien de inicio, pero ya marcó una tendencia positiva para el campeón.

 

Sobre todo gracias a Pau Ribas, uno de los recuperados para la causa en el título de Las Palmas el año pasado. El escolta había hecho ya de todo en los cinco primeros minutos, en defensa y en ataque (12-5). Tomic y Singleton ponían el pero. Ambos no tuvieron acierto ni debajo del aro ni en el triple, mientras el Canarias se recuperaba desde la defensa. El Barça se quedó tres minutos sin anotar hasta volver a reconducir su plan en el segundo parcial.

 

Dos triples de Kuric abrieron una brecha que ya no logró cerrar el cuadro tinerfeño (25-16). Tomic despertó en la lucha con Iverson y Hanga irrumpió con su decisivo nivel de cuartos. El húngaro, en sus robos y pletóricas entradas a canastas, guardó un colchón azulgrana que llegaba a los 14 puntos al borde del descanso (39-25). Veinte minutos y el Barça había desplegado ya baterías en todas las posiciones, sobre todo inciso en la pintura.

 

LOS CANARIOS VUELVEN CON TODO Y ROZAN LA ÉPICA

 

Ribas y Claver las colocaron en la reanudación en el triple, haciendo daño al intento de reacción de los de Vidorreta. Las opciones canarias pasaban por salir con todo y lo hicieron. Apretaron en defensa, con muchas ayudas, pero el Barça siguió escurridizo. San Miguel y Bassas apretaron las tuercas a Heurtel, pero Pangos se sumó a la fiesta con nueve puntos casi seguidos. De 22 se marchó el Barça, cuando los de Pesic daban la papeleta por solventada pensando en otra final en Madrid como la que ganaron en 2011.

 

El 'matagigantes' canario no había dicho su última palabra. Abromaitis e Iverson siguieron sumando. Kuric parecía sentenciar pero cada minuto se hacía eterno, más con Oriola fallando tiros libres. La pizarra de Vidorreta se saldó con un triple de Staiger y el Palacio más que enchufado. Las faltas en la presión defensiva, que protestó el técnico canario hasta ponerse de rodillas y ser expulsado, dieron