Dos toros ralentizan el recorrido urbano en el cuarto encierro de Cuéllar, que acaba limpio y con dos reses sedadas

El primer encierro dejó un muerto por una cornada fulminante en el corazón, mientras que en la jornada del lunes tres toros escapados amenazaron el núcleo urbano de la localidad.

El cuarto encierro de la localidad segoviana de Cuéllar, que se ha desarrollado con reses de la ganadería extremeña Los Bayones, ha finalizado sin heridos por asta de toro y con dos bravos anestesiados antes de alcanzar el tramo urbano.

 

La salida de los corrales del río Cega se ha vuelto a producir a las 8.00 horas con normalidad, si bien la conducción por el campo se ha complicado al quedar la manada totalmente disgregada en el paso de las Máquinas, el punto previo a la carretera de Cantalejo.

 

Además, poco después dos de los toros han emprendido la huida desde el cruce de la autovía hasta la parte alta de unas lomas del barrio de Escarabajosa de Cuéllar, sin que los caballistas hayan conseguido reconducirlos hacia el embudo, el punto que marca el inicio del tramo urbano. Las dos reses han quedado allí finalmente anestesiadas.

 

El alcalde de la villa, Jesús García, ha calificado el traslado por el tramo campestre como "insufrible" por la imposibilidad de controlar a los animales pese al trabajo de los jinetes, 40 de los cuales están acreditados para la conducción del ganado.

 

La bajada por el embudo, una de las estampas más bellas y populares de los encierros de Cuéllar, ha comenzado lenta pasadas las 9.35 horas, minutos después de la hora prevista. Acompañados por bueyes y caballistas, los cuatro toros han ido ganando velocidad en el descenso hasta entrar en las calles encabezados por uno de ellos.

 

En el recorrido por la ciudad, de 1,5 kilómetros de longitud, dos astados han propiciado buenas carreras para los corredores, si bien los dos restantes han avanzado de manera lenta, lo que ha obligado a mozos y pastores a emplearse a fondo para atraerlos hasta el coso taurino.

 

Tras numerosos derrotes contra el vallado, ambos han hecho su entrada en la plaza de toros minutos antes de las 10.00 horas, por lo que se ha dado por concluido el encierro.

 

En la enfermería del coso se ha atendido a un varón de 25 años que se ha golpeado con una talanquera al paso de uno de los toros por el tramo urbano.

 

El joven, de Narros de Cuéllar (Segovia), ha sufrido contusiones y heridas en la cara, según ha informado el cirujano jefe de la plaza de toros, Pablo Vázquez.

 

Como incidencia cabe reseñar el destrozo de una de las puertas principales del coso por parte de uno de los astados poco antes de su entrada a chiqueros, según ha informado el regidor al término de la jornada.

 

Los de Cuéllar están reconocidos como los encierros más antiguos de España y cuenta con la declaración de Interés Turístico Nacional. Se celebran con motivo de las fiestas en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la villa, y atraen cada año a miles de personas, así como caballistas --este año se han acreditado 475--.

 

Este jueves está prevista la celebración del quinto y último con reses de la ganadería extremeña Guadajira. Mientras, los toros de este miércoles serán lidiados esta tarde por los diestros Manuel Escribano, Víctor Barrio y el local Javier Herrero.

 

El pasado domingo, el primer encierro dejó un muerto por una cornada fulminante en el corazón, mientras que en la jornada del lunes tres toros escapados amenazaron el núcleo urbano de la localidad. Ese día solo uno de los seis que habitualmente cubren el recorrido logró completar el encierro, mientras que tres fallecieron extenuados por el cansancio y dos tuvieron que ser sedados.