Castilla y León cuida “muy mal” sus campos según UGT
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Castilla y León cuida “muy mal” sus campos según UGT

La Federación de Servicios Públicos  de UGT.

La Federación de Servicios Públicos del sindicato de los trabajadores denuncia la “incorrecta” gestión de la Junta de Castilla y León frente a la campaña de incendios de 2021

La Unión de General de Trabajadores (UGT) ha declarado que es “esencial” la aplicación de la categoría de bombero forestal en Castilla y León, como ya hacen otras autonomías como Galicia y Cantabria, una mejor formación continua al sector, un operativo frente a incendios “cien por cien público” y extender los contratos durante los 365 días del año.

 

Tomás Pérez Urueña, secretario general de la Federación de Servicios Públicos de UGT, y  Carlos Arenas, secretario de Acción Sindical y Administración Autonómica, han participado, este lunes, en una rueda de prensa en su sede de Valladolid, junto a Juan Antonio Azpeleta, trabajador de la campaña antiencendios.

 

Desde el sindicato remarcan la importancia del “patrimonio verde” de Castilla y León que “se ha revalorizado gracias a la pandemia” y expresan su desconformidad con la gestión de la Junta de este “tesoro castellano”. UGT considera que es “muy importante” que exista una campaña de prevención porque, de este modo, “se aventajaría el trabajo que los operativos realizan en la estación estival”. La Federación de Servicios Públicos insiste en la relevancia de cuidar los bosques los 365 días del año para poco a poco eliminar esta campaña que “no debería existir”.

 

El colectivo de trabajadores de esta campaña reivindica, a través de su portavoz, la importancia de la creación de puestos de trabajo de bomberos forestales, la incrementación de un proceso formativo y un entrenamiento para los trabajadores, la necesidad de mejorar el equipamiento de trabajo y de reducir la alta tasa de interinidad. De este modo se potenciarían nuevos puestos de trabajo y se reducirían “notablemente” los riesgos de incendios durante los meses de junio, julio y agosto.

 

Carlos Arenas denuncia  que el 10 de junio la Junta decretó el estado medio de alerta de incendios en la Comunidad, un día después del fuego de Salamanca, y pide que estos niveles de riesgo se determinen de forma variable, en función de las condiciones meteorológicas y climáticas, y de manera “fija” entre junio y el 30 de septiembre. El 1 de julio se declarará el riesgo alto.

 

Este año se sabía que venía una ola de calor extremo. En el incendio de la Sierra de Francia los únicos que no lo esperaban eran de la Junta”, confirma Arenas, quien sostiene que al estar en ese momento en riesgo bajo, “no había sistemas de escuchas de alerta, menos material, menos plantilla  y entonces se producen los incendios, cuya culpa es de los causantes, pero también de quienes no lo gestionan bien”. Por ello, reclama la declaración del estado de alerta máxima  “no podemos esperar otras casi tres semanas”.