Así es el iPhone X de Apple, al detalle: 1.159 euros por algo más que un teléfono

El iPhone X se puede adquirir en un único tamaño de pantalla, 5,8 pulgadas de diagonal, en dos capacidades de almacenamiento diferentes, 64 o 256 GB, y en dos colores, plata (blanco) y gris espacial (negro). Su precio se sitúa en los 1.159 euros, para el modelo básico, y en los 1.359 euros, para el terminal con más memoria.

 

 

EN RESUMEN

 

El iPhone X es un terminal revolucionario en muchos sentidos, tanto para la propia Apple como con respecto a otras compañías del mercado. Con él, los de Cupertino sientan las bases para una electrónica de consumo totalmente gestual y por voz, sin necesidad de utilizar ningún botón.

 

El iPhone del décimo aniversario rompe con muchas cosas y se presenta como un teléfono que no pasa desapercibido, ni por lo bueno que es ni por su precio. Lo mejor que tiene es su diseño, el Face ID y las cámaras, que funcionan muy bien tanto en vídeo como en foto; lo peor, sin duda, su autonomía y el precio, ya que 1159 euros se siente como excesivamente elevado, aunque hablemos de una empresa que no es conocida por ser asequible para todos los bolsillos, precisamente.

El pasado 3 de noviembre se puso a la venta en todo el mundo el nuevo iPhone X, el buque insignia de Apple para este año 2017. El terminal incorpora multitud de novedades respecto al iPhone 8 y anteriores, entre las que más destacan las dos cámaras traseras con estabilización óptica en posición vertical, los sensores de reconocimiento facial y una pantalla que ocupa casi todo el frontal del móvil.

 

El iPhone X se puede adquirir en un único tamaño de pantalla, 5,8 pulgadas de diagonal, en dos capacidades de almacenamiento diferentes, 64 o 256 GB, y en dos colores, plata (blanco) y gris espacial (negro). Su precio se sitúa en los 1.159 euros, para el modelo básico, y en los 1.359 euros, para el terminal con más memoria.

 

DISEÑO Y PANTALLA, DOS DE LAS PRINCIPALES NOVEDADES

 

El iPhone X se trata de un terminal de dimensiones 143,6 x 70,9 x 7,7 milímetros y 178 gramos de peso. Con este cuerpo queda entre medias del iPhone 8 y del iPhone 8 Plusen lo que a tamaño se refiere, pero su principal atractivo está en las pulgadas de su frontal, una pantalla OLED Super Retina HD de 5,8 pulgadas de diagonal que soporta tecnología HDR y que llega con True Tone, una función que modifica el balance de blancos de la imagen de manera automática para adaptarse a la luz que haya en el ambiente. La pantalla ocupa el 82,9% de esa parte delantera.

 

De esta manera, los marcos del teléfono son prácticamente inexistentes, si bien es cierto que la banda negra que recorre los bordes es apreciable. Además, a esto hay que añadirle el gran espacio en negro de la parte superior central; esta 'muesca' contiene la ranura del altavoz, la cámara delantera y los sensores que posibilitan el reconocimiento facial, es decir, que tiene su por qué, pero si nos ceñimos a la estética pura y dura hace que el terminal no dé una sensación tan acabada o 'premium' como debería por su precio.

 

Cabe destacar que la pantalla OLED hace que se vea todo mucho mejor, tanto en colores (los negros son negros de verdad) como en resolución o contraste. El 'contra' de ésta es que, dependiendo del ángulo en que se mire, el color de vuelve azulado; no es algo único del iPhone X, sino que es parte de lo negativo de la tecnología en sí. Nosotros no lo hemos notado en exceso, pero es algo a tener en cuenta, sobre todo en interiores.

 

En cuanto al reconocimiento facial, esta nueva tecnología llega al iPhone X para sustituir al Touch ID, eliminando de paso el botón de inicio. Face ID, que así se llama el sistema, es considerado por Apple como “el mejor sistema de seguridad que existe” para mantener el teléfono protegido ante desconocidos, fisgones o ladrones.

 

Configurarlo es muy sencillo y es de las primeras cosas que requiere el terminal para ponerse en marcha. En medio minuto como mucho está listo. Una vez realizados los pasos (que es poco más que mirar a la cámara frontal y mover la cabeza), tan solo hay que mirar a la pantalla para que se desbloquee. Así de simple. Además, hasta que no detecta tu cara no muestra el contenido de las notificaciones, algo que viene muy bien para que otros no lean tus cosas privadas.

 

Para desbloquearlo, la pantalla ha de estar encendida. O bien se levanta desde reposo para que se encienda, o se da un toque a la pantalla o se pulsa el botón de bloqueo, pero hay que llevar a cabo una de estas tres opciones para que el reconocimiento capte tu cara (siempre con los ojos abiertos y sin máscaras, gafas de sol o sucedáneos). Una vez desbloqueado, hay que deslizar la pantalla de abajo hacia arriba para llegar a la pantalla de inicio, por lo que se requiere algún paso más que antes con Touch ID.

 

Los detectores de profundidad detectan hasta 30 mil puntos únicos de la caray, gracias al chip A11 Bionic, el proceso es muy rápido, de apenas milisegundos, pero sigue teniendo fallos, al igual que antes ocurría con la huella dactilar. Si la pantalla no está bien centrada en la cara, hay algo raro en ella (acumulación excesiva de grasa, sudor, pintura) o hay un exceso de luz solar, nuestra experiencia ha sido que llega a fallar y hay que introducir el código de desbloqueo numérico. Aún así, estos errores son mínimos en comparación con los aciertos.

 

LOS GESTOS SON MUY INTUITIVOS Y CÓMODOS DE EJECUTAR

 

Una de las cosas que más preocupaba con este nuevo iPhone X es el tema de los gestos, ya que al no haber botón ‘Home’ todo se tenía que hacer mediante movimientos de la mano o dedos, desde el deslizamiento del desbloqueo que ya hemos nombrado hasta el pasar de una aplicación a otra.

 

DOS CÁMARAS TRASERAS CON ESTABILIZADOR ÓPTICO Y UNA MEJORADA CÁMARA FRONTAL

 

Las cámaras son otro de los puntos fuertes de este iPhone X. Hablamos de dos cámaras traseras situadas en posición vertical, ambas con estabilizador óptico para la imagen, y una cámara delantera que, gracias al Face ID y a la detección de profundidad, ha mejorado considerablemente respecto a terminales anteriores, un cambio muy necesario.

 

Las cámaras traseras son ambas de 12 megapíxeles, una de ellas gran angular (f/1.8) y la otra un teleobjetivo (f/2.4), con posibilidad de hacer zoom óptico 2x, y están acompañadas de un flash de Quad LED. La grabación de vídeo llega hasta 4K 60fps y se puede grabar en cámara lenta 1080p a 240 fps.

 

La cámara frontal es de 7 megapíxeles (f/2.2) y ha mejorado respecto a terminales anteriores, como ya hemos dicho, pero aún cojea un poco. Saca perfectamente del paso a la hora de mantener videollamadas e incorpora el modo retratopara hacer las ‘selfies’ más interesantes, aunque tanto éste como la beta de las opciones de iluminación dejan algo que desear, posiblemente por el tema de la distancia necesaria para desenfocar lo que hay detrás del objeto, ya que no funciona del todo bien en algunas ocasiones.

 

 

MUY BUEN RENDIMIENTO Y BATERÍA UN POCO CORTA

 

El iPhone X llega con iOS 11 y el nuevo chip A11 Bionic que ya incorporaron los iPhone 8 y iPhone 8 Plus. Esto, sumado a sus 3 GB de memoria RAM hace que sea una auténtica bestia en funcionamiento, sin ‘lag’, con movimientos de animaciones brillantes y con una fluidez que impresiona a la hora de hacer cualquier cosa, incluso a la hora de jugar a títulos que requieren mucha potencia.

 

La batería, por su parte, es de 2.716 mAh no extraíble. Con estas cifras uno podría pensar que es suficiente gracias a la buena optimización de software que realiza Apple, pero es cierto que se queda un poco cojo. No hemos tenido inconveniente a la hora de pasar el día entero, pero como decidas hacer muchos vídeos o eres de los que pasa mucho tiempo jugando, puede llegar a faltarte autonomía. El iPhone X aprueba en lo que a batería se refiere, pero esperábamos algo más de él.

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