Arranz se disculpa a su manera por su actitud en el Pleno y reitera que "conmigo no van a poder estos"

Javier Arranz

El concejal no adscrito Javier Arranz ha pedido disculpas por su comportamiento en el último Pleno del Ayuntamiento de Segovia, celebrado el pasado viernes, aunque ha recurrido su expulsión por "ilegal".

El edil ha explicado en rueda de prensa que su expulsión, que se granjeó por dedicar a la alcaldesa, Clara Luquero, calificativos como "tránsfuga" y "traidora", debía haberse producido tras tres amonestaciones en una misma intervención, según recoge el reglamento. Sin embargo, fue llamado al orden dos veces al principio de la sesión y finalmente obligado a salir de la sala poco antes de las 14.00 horas, cuando recibió la tercera advertencia.

 

Arranz reconoce que su conducta puede mejorar; no obstante, también ve necesario que la regidora le pida disculpas a él por su actitud. Según asegura, aquel día se dieron órdenes de que le provocaran, lo que explica que estuviera "cinco horas recibiendo insultos".

 

El concejal, que ha asemejado la situación en el Ayuntamiento a dictadura o una república "bananera", insiste en que él no es "tránsfuga", pues según dice le echaron del Equipo de Gobierno y además le amenazaron con expulsarle del Grupo Municipal Socialista si no votaba lo que quería el equipo que dirige Clara Luquero. "¿Pero dónde vivimos?", ha espetado el edil, que asegura sentirse "amordazado e intimidado" en el Consistorio.

 

El exresponsable de Deportes ha reiterado por otra parte que llamar "traidora" a la alcaldesa no es un insulto, pues había un pacto que esta incumplió. En aquel acuerdo se estableció que si Arranz no hacía oficial en el Registro su dimisión, esta sería rechazada por la regidora, según sostiene el edil no adscrito.

 

No obstante, la propia Luquero ha desmentido en varias ocasiones la existencia de ese pacto e insiste en que su destitución es fruto del comportamiento del concejal, que difundió primero por Facebook su puesta a disposición del cargo y ofreció poco después una rueda de prensa que la alcaldesa calificó como "esperpéntica".

 

El edil ha hecho hincapié en que está "asustado" por lo sucedido hasta ahora en el Ayuntamiento y se ha preguntado si lo siguiente en el Pleno será una detención para impedir que pueda votar.

 

Sin embargo, ha advertido de que pese a su compleja situación no está desanimado y nadie le va a callar ni cejará en su empeño de que se reconozcan las injusticias de las que está siendo víctima. "Con Javier Arranz no ha podido Óscar López, ni Juan Luis Gordo, ni Juan Cruz, ni Beatriz Escudero y no van a poder estos, que no tienen ni la categoría ni la dignidad para poder conmigo", ha manifestado.

 

CONTINUIDAD EN EL CONSISTORIO

 

El edil ha registrado este miércoles un recurso contencioso-administrativo para que se anulen todos los puntos aprobados en el Pleno del mes de enero. Asimismo, ha presentado recurso de reposición contra los acuerdos adoptados en la sesión plenaria de febrero, ya que los dictámenes  de los que derivan, según indica, se tramitaron de manera ilegal al no haber sido convocado como representante no adscrito a las comisiones informativas.

 

Por otra parte, Arranz ha hecho públicos los resultados del sondeo llevado a cabo a través de su propia página web sobre su continuidad en el Consistorio. De los 700 votos emitidos, el 73 por ciento --514-- se decanta por el mantenimiento de su acta de concejal, según Arranz, que ha estimado que, extrapolados a una encuesta electoral, estos datos le otorgarían tres ediles en el Ayuntamiento.

 

Sobre el comportamiento del edil en el último Pleno, la alcaldesa ha mantiene que fue muy paciente con Arranz durante la sesión, pues pudo expulsarle al comienzo de la jornada por el tono "agresivo e insultante" que utilizó, considerado por esta como "inadmisible".