Abierta la exposición '60 años de la carrera a El Hernar', en el Claustro del Santuario de El Henar

José Ramón Santos

El Claustro del Santuario de El Henar, situado a cinco kilómetros de la villa de Cuéllar (Segovia), acoge hasta el día 19 de octubre la exposición '60 Años de la Carrera a El Henar', en el marco del sesenta aniversario de este evento que volverá a vivir una emotiva edición el próximo día 12 de octubre.

 

Formada, sobre todo, por fotografías de los sesenta años de historia de la carrera, esta muestra, abierta al visitante como los capítulos de un libro, se despliega en paneles a lo largo de los cuatro lados del claustro del Santuario de El Henar.

 

Los paneles se agrupan, así, bajo estos títulos sucesivos: 'El Santuario de El Henar', 'La Gestación del proyecto', 'Los Primeros pasos', 'La Carrera', 'Las Ofrendas', 'La Prensa dijo...', 'Dame la fe de mis padres' y 'Un encuentro de amigos'.

 

Las fotografías de distintos años y momentos de la carrera hablan por sí solas. En unas se aprecia la emotiva precariedad de las primeras ediciones; en otras, ya consolidada la tradición de una carrera adjetivada por la prensa como "la clásica del Henar", el movimiento de los relevistas, el paisaje castellano, las edades de los participantes, los relevos por "familias", el aplauso acogedor de las gentes de los pueblos del camino, la llegada multitudinaria al Santuario...

 

LAS OFRENDAS

Cada ofrenda es una oración a la Virgen y, como tal, muy personal.
Es una "oración de autor". Para reforzar esta comunión, en muchas ediciones de la carrera se leía la ofrenda en voz alta por todos, grandes y pequeños, al tiempo.

 

Las ofrendas están transidas de ese amor profundo, serio, teológico, que se expresa en calificativos como "Madre", "Señora", "Mediadora" ("puente entre Dios y los hombres"), "Reina de Cielos y Tierra", "Inmaculada"...dirigidos a la Virgen.

 

No faltan tampoco expresiones de tono familiar y de mayor ternura, especialmente en las ofrendas redactadas, con menor frecuencia pero más frescura, por gente joven.

 

LA PRENSA, LA AMISTAD

La prensa local, que desde el comienzo ha colaborado a realzar la singularidad de esta carrera, deja traslucir en sus titulares esa evolución: desde una "Carrera de relevos hasta El Henar por atletas de los Luises" hasta "Éxito de participación y público en la XLVII Carrera al Henar", pasando por otros titulares no menos elocuentes: "Se celebró la clásica XIX carrera al Henar" o "Carrera al Henar, tradición generacional".

 

La carrera, a lo largo del tiempo, se ha visto enriquecida, así, con la incorporación de nuevas generaciones que han ido desbordando al pequeño grupo inicial de amigos.

 

El evento en relevos hasta el Santuario de la Virgen de El Henar celebra el día 12 de octubre su sesenta aniverario, una cita que, según destacan sus organizadores, supone "la historia del tiempo, de la vida, de más de la mitad de la vida" de quienes con edades entre los 15 y 19 años, allá por el año 1959, llevan corriendo el primer ramo de flores a la imagen mariana.

 

Fue precisamente aquel año cuando un pequeño grupo de jóvenes de la Congregación Mariana de San Estanislao de Kostka, más conocida como los 'Kostkas', e integrantes del 'Club de Atletismo' de esa entidad, inició una actividad deportiva, fruto del entusiasmo y del empuje juvenil de esos atletas, y que consistía en llevar un ramo de flores en carrera constante mediante relevos, desde la sede de la Congregación en Valladolid hasta el Santuario de la Virgen de El Henar, cercano a la población segoviana de Cuéllar.

 

Se decidió desde el primer momento que esa carrera se celebrase cada año en la fecha del 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar.

 

Los 48 kilómetros que separan ambas localidades fueron cubiertos con toda ilusión por solamente siete atletas en esa primera ocasión, consiguiendo superar ese reto inicial con su fuerza y su coraje juvenil, situando los pilares y el germen para una nueva y original actividad deportiva.

 

Las primeras ediciones de esa carrera se desarrollaron con muy pocos corredores pero con mucho entusiasmo y ya localizados en los 'Luises', la Congregación Mariana de los mayores.

 

Desaparecidas las Congregaciones Marianas de 'Kostkas' y 'Luises' al final de la década de los años 60, el grupo de corredores que se había ido fortaleciendo en torno a la 'Carrera a El Henar' continuó su actividad recabando la ayuda y la colaboración de diferentes entidades y de sus respectivos clubes de atletismo, y así se ha ido contando a lo largo de muchos años con el concurso de atletas del Colegio de San José, Universidad de Valladolid, Dominicos de Arcas Reales y su Club D.A.R., Club de Atletismo Valladolid-Tintoretto, Club de Atletismo 'La Milagrosa' y un largo etcétera.

 

De esa forma, se fue incrementando sensiblemente el número de corredores que cada año participaban en la carrera y ese evento fue adquiriendo consistencia y tradición. Hasta tal punto que, en algunas ediciones, se tuvieron que realizar carreras por parejas para poder dar cabida a todos los atletas que querían correr en ese año.

 

Igualmente, dado el número de años en que se ha celebrado, son muchos los hijos de los primeros atletas que se han ido incorporando a la carrera, corriendo juntos padres e hijos. Y, últimamente, incluso una tercera generación (los nietos de los primeros corredores) se ha integrado en la carrera.

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