Un club de gimnasia belga deberá indemnizar a un menor al que apartó de una concentración durante el Ramadán
Un tribunal de Bruselas considera que la exclusión del deportista, que se negaba a beber durante las horas de ayuno, supuso una discriminación indirecta por motivos religiosos
Un tribunal de Bruselas ha condenado a un club de gimnasia de Bélgica a indemnizar con 2.000 euros a un menor de 16 años al que apartó de una concentración deportiva durante el Ramadán. La Justicia considera que la decisión constituyó un caso de discriminación indirecta por motivos religiosos.
Los hechos se remontan a 2025, cuando la Royale Forestoise de Gymnastique organizó una concentración preparatoria para una competición que incluía seis horas diarias de entrenamiento intensivo durante cinco jornadas. El adolescente, que practicaba el ayuno del Ramadán, no ingería alimentos ni líquidos durante las horas de luz.
Ante esta situación, el club le planteó dos alternativas: hidratarse y continuar participando en los entrenamientos o mantener el ayuno y abandonar la concentración. La entidad justificó su decisión por motivos relacionados con la salud y la seguridad del deportista, además de advertir de las posibles consecuencias legales para el club en caso de que sufriera algún problema durante el ejercicio físico.
La madre del menor recurrió la decisión con el respaldo de Unia, organismo público independiente encargado de combatir la discriminación en Bélgica. Su argumento era que establecer la hidratación como condición obligatoria para participar y excluir automáticamente al joven no constituía una medida necesaria ni proporcionada.
Según la posición defendida ante el tribunal, el club debería haber estudiado otras posibilidades antes de apartar al menor, teniendo en cuenta que el Ramadán es practicado también por deportistas que continúan desarrollando actividades físicas durante el periodo de ayuno. Entre las alternativas planteadas figuraban solicitar un certificado médico que acreditara que el joven podía entrenar en esas circunstancias o contar con una autorización de sus padres que eximiera al club de determinadas responsabilidades.
El tribunal compartió esta argumentación y concluyó que existían medidas menos restrictivas que la exclusión. Por ello, determinó que la decisión del club suponía una discriminación indirecta, al aplicar una norma aparentemente neutral que perjudicaba especialmente a las personas que practican una determinada religión.
La indemnización fijada por la Justicia asciende a 2.000 euros, una cantidad inferior a los 6.000 euros reclamados inicialmente por el menor y su entorno.
El club mantiene su postura
La sentencia no ha convencido a la dirección de la Royale Forestoise de Gymnastique. Su responsable, Jacky Materna, ha defendido públicamente la actuación del club y ha asegurado que continuará aplicando el mismo criterio.
Materna considera que permitir que un menor realice entrenamientos físicos intensivos sin hidratarse supone asumir un riesgo que la entidad no está dispuesta a aceptar. "Cuando se produzca el accidente, porque se producirá, ¿podré seguir mirándome al espejo?", cuestionó.
El responsable del club también sostuvo que la resolución enfrenta el derecho del deportista a mantener su ayuno con la responsabilidad de quienes deben garantizar su seguridad durante la actividad deportiva.
La Justicia también ha dejado sin efecto una norma que el club aprobó posteriormente y que obligaba a todos sus gimnastas a beber agua al menos cada 45 minutos, bajo amenaza de expulsión de los entrenamientos. El tribunal consideró que esta regla podía producir igualmente una discriminación indirecta.
Sin embargo, el menor no consiguió todas las medidas que había solicitado. Su entorno reclamaba además que el club se disculpara públicamente, pero el tribunal rechazó imponer esa obligación al considerar que supondría forzar a la entidad a expresar una determinada opinión y podría entrar en conflicto con su libertad de conciencia y de expresión.
La Federación Francófona de Gimnasia ha considerado comprensibles las preocupaciones del club relacionadas con la salud y la seguridad, aunque ha entendido que la exclusión del menor de la concentración fue desproporcionada. La organización ha expresado sus disculpas por lo ocurrido.








