La Federación de Caza de Castilla y León prepara la petición para declarar la media veda como Bien de Interés Cultural por su arraigo rural y su peso económico
La media veda busca nuevo estatus: la caza quiere convertirla en patrimonio de Castilla y León
La Federación de Caza de Castilla y León prepara la petición para declarar la media veda como Bien de Interés Cultural por su arraigo rural y su peso económico
La media veda ha abierto este año en Castilla y León con una reivindicación que va más allá del calendario cinegético. La Federación de Caza de Castilla y León quiere que esta actividad sea reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC), al considerar que forma parte de la identidad del medio rural y representa también un importante recurso económico para la Comunidad.
El anuncio fue realizado por el presidente de la Federación, Santiago Iturmendi, durante el acto de apertura de la temporada. Su planteamiento pasa por poner en valor una práctica que, según defendió, mantiene una estrecha relación con los pueblos, la población rural y el entorno natural. Uno de los principales argumentos es precisamente la capacidad de la media veda para atraer cazadores procedentes de otros territorios. Iturmendi destacó la llegada de aficionados de diferentes puntos de España y también de países como Francia e Italia, especialmente interesados en la caza de la codorniz.
Castilla y León ocupa, según la Federación, una posición destacada en este ámbito al ser una de las principales regiones europeas en el aprovechamiento cinegético de la codorniz. La actividad genera además movimiento económico en numerosas zonas rurales, donde establecimientos, alojamientos y otros servicios se benefician de la llegada de cazadores durante la temporada.
La propuesta cuenta, de entrada, con el respaldo del consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino. Durante el mismo acto, manifestó su disposición a colaborar con la Federación en la elaboración del expediente necesario para solicitar la declaración. El consejero aseguró que trasladará la iniciativa a los responsables de la Consejería de Cultura y al resto del Gobierno autonómico con el objetivo de estudiar y apoyar la petición.
Para Pino, la caza forma parte del patrimonio cultural de Castilla y León y tiene una función que va más allá de su dimensión económica. En este sentido, defendió la necesidad de poner en valor las actividades vinculadas al medio rural y de reconocer aquellas tradiciones que mantienen una presencia significativa en los pueblos de la Comunidad.
La caza como herramienta de gestión del territorio
La Federación también reivindica el papel de la actividad cinegética en la gestión de las poblaciones de fauna. Iturmendi señaló que la caza puede contribuir a mantener el equilibrio de los ecosistemas y al control de determinadas especies cuyas poblaciones, a su juicio, han aumentado por encima de niveles adecuados. Entre los ejemplos citó el jabalí y el corzo, dos especies cuya gestión se ha convertido en una cuestión relevante para el medio rural por los daños que pueden ocasionar y por los problemas asociados a una elevada densidad de ejemplares.
El presidente de la Federación valoró especialmente el cambio de enfoque que, según considera, se está produciendo en la Junta respecto a la actividad cinegética. La intención es que la caza sea contemplada no solo como una fuente de ingresos para el territorio, sino también como una herramienta relacionada con la gestión de los ecosistemas.
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