El cocinero ha paralizado la actividad de su restaurante para preparar junto a World Central Kitchen miles de comidas destinadas a bomberos, voluntarios y evacuados
El chef con estrella Michelin que cerró su restaurante para cocinar sin descanso para los afectados por el incendio
El cocinero ha paralizado la actividad de su restaurante para preparar junto a World Central Kitchen miles de comidas destinadas a bomberos, voluntarios y evacuados
Mientras los equipos de extinción continúan luchando contra el incendio forestal que afecta a la provincia de Ávila, el chef Carlos Casillas ha decidido dejar a un lado la actividad de su restaurante para centrarse en una misión muy distinta. El cocinero abulense, reconocido por convertirse en el más joven de España en conseguir una estrella Michelin, ha cerrado temporalmente Barro para dedicar todos sus recursos a un operativo solidario de alimentación.
La iniciativa se desarrolla junto a World Central Kitchen, la organización fundada por el chef José Andrés, y ya ha permitido repartir cerca de 18.000 comidas entre bomberos, personal de emergencias, voluntarios y vecinos que han tenido que abandonar sus hogares por el avance de las llamas.
Todo comenzó el pasado jueves, pocas horas después de declararse el incendio. Al terminar el servicio en su restaurante y observar la enorme columna de humo que cubría la Sierra de Gredos, Casillas decidió ponerse en contacto con la ONG para activar un dispositivo de emergencia. Esa misma noche consiguieron servir las primeras 700 cenas a los equipos desplegados sobre el terreno y a las personas evacuadas.
Desde entonces, el ritmo de trabajo no ha dejado de aumentar. Para responder a la demanda, Barro permanece cerrado desde este lunes, permitiendo que todo el equipo trabaje a jornada completa en la elaboración de comidas durante las 24 horas del día.
Los menús cambian diariamente e incluyen platos caseros como pasta, lentejas, patatas con costillas, lasañas, carrilleras, hamburguesas para los niños, purés, carnes, fruta y verduras. La intención, explica el chef, es ofrecer una alimentación que, además de nutritiva, aporte un momento de consuelo a quienes atraviesan una situación especialmente difícil.
Casillas conoce de primera mano este tipo de emergencias. En 2021 vivió el devastador incendio de Navalacruz, su localidad natal, una experiencia que marcó su forma de entender el papel de la gastronomía en situaciones de crisis. También ha colaborado anteriormente con World Central Kitchen en otros despliegues humanitarios.
El dispositivo ha ido creciendo gracias a la colaboración de decenas de voluntarios, empresas locales, el Ayuntamiento y la Diputación de Ávila. La respuesta ciudadana ha sido tan elevada que el restaurante ha tenido que organizar turnos de trabajo para coordinar a todas las personas que quieren ayudar.
Mientras el incendio permanezca activo, Carlos Casillas y su equipo seguirán entre fogones con un objetivo claro: que ninguna persona afectada por la emergencia, ni quienes trabajan para combatir el fuego, se quede sin un plato de comida caliente.









