Desde los páramos de Tierra de Campos hasta las montañas leonesas, pasando por castillos medievales, villas históricas y espacios naturales únicos
Las dos zonas de Castilla y León elegidas por Medioambiente para reintroducir el lince ibérico
Las últimas poblaciones en Castilla y León se documentan en el Sistema Central occidental, en Salamanca, en el entorno de Gredos y Alto Alberche y Zamora
La reintroducción del lince ibérico en Castilla y León, que contó con poblaciones de esta especie de fauna hasta finales de la década de los años ochenta, es un objetivo que se ha propuesto la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, que ha elegido como zonas para recuperar la especie los cañones del Duero de la provincia de Zamora y la comarca del Cerrato de Palencia.
Medio Ambiente pretende reintroducir esa especie donde ecológica y socialmente sea viable, en el marco de la Estrategia Nacional para la Conservación del Lince Ibérico, y por ello ha realizado un estudio técnico para valorar las áreas susceptibles de albergar poblaciones de esta especie, según ha informado el Gobierno autonómico en un comunicado.
En el marco de ese estudio, un equipo de técnicos de la Junta de Castilla y León, acompañados de expertos de la Junta de Andalucía, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Fundación CBD-Hábitat, socios del proyecto Life Lynxconnect, han visitado esta semana las áreas de los Cañones del Duero, en la parte zamorana del parque natural Arribes del Duero, y del Cerrato palentino, como las idóneas para llevar a cabo esa reintroducción.
Los territorios elegidos cumplen con los parámetros mínimos establecidos en el protocolo para la selección de áreas de reintroducción que establecer criterios "muy exigentes", ha subrayado la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio.
Entre otras características, el lugar debe contar con una superficie continua mínima de 10.000 hectáreas de hábitat adecuado para que el asentamiento de la población de lince ibérico sea viable a largo plazo.
Para ello se ha valorado la densidad de conejos en el lugar, como una de las principales presas del lince.
Concluida la fase del estudio para determinar las áreas de reintroducción, en las próximas semanas se iniciará un trabajo de comunicación del proyecto a la población local y al resto de implicados para lograr el necesario apoyo social.
Esta primera fase de los trabajos técnicos ha sido validada recientemente por el Grupo de Trabajo del Lince Ibérico, perteneciente al Comité de Flora y Fauna, un órgano de la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad encargado de coordinar actuaciones relativas a la conservación de las especies de la flora y de la fauna silvestres.
El lince ibérico se extinguió en Castilla y León en la década de los ochenta o principios de los noventa del siglo pasado, coincidiendo con un importante declive en las poblaciones de conejos debido a la aparición de la denominada Enfermedad Hemorrágico Vírica.
Las últimas poblaciones de lince en Castilla y León se han documentado en esa época en el Sistema Central occidental, en la provincia de Salamanca, en el entorno de Gredos y Alto Alberche de la provincia de Ávila y en la provincia de Zamora.
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