El sorprendente dato sobre España del informe del Foro Económico Mundial
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Para profesionales

Raúl García Díaz
Reflexiones y consejos para verdaderos profesionales, independientemente del puesto y del sector en el que trabajen.

El sorprendente dato sobre España del informe del Foro Económico Mundial

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El informe sobre el trabajo del futuro que publicó en octubre de 2020 el conocido Foro de Davos, o Foro Económico Mundial, recoge varios indicadores segmentados por países (el informe se puede descargar  aquí).

No están todos los países del mundo, pero se pueden encontrar los resultados de la encuesta de 25 países: Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, Malasia, Méjico, Holanda, Pakistán, Polonia, Rusia, Arabia Saudita, Singapur, Sudáfrica, España, Suiza, Tailandia, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos.

 

Los datos por países, que aparecen en el Apartado 2 del informe, hacen referencia a diversos temas: educación y habilidades, puestos de trabajo y trabajo, impacto del COVID-19 en la estrategia de las empresas, adopción tecnológica, puestos de trabajo emergentes y redundantes, habilidades emergentes, habilidades actuales que están en programas existentes de reskilling o upskilling, tiempo promedio necesario para completar el reskilling de habilidades, respuestas a los cambios en las necesidades de formación y uso previsto de proveedores de formación.

 

La verdad es que toda la información que aparece en estos apartados es muy interesante, aunque se debe coger con pinzas como ya expliqué en mi anterior artículo, pero hoy me voy a detener en el dato sobre España que más me ha sorprendido. Y ese dato hace referencia a cómo las empresas esperan formar a sus trabajadores en las nuevas necesidades de formación surgidas debido al COVID-19. Pero antes, voy a detenerme en un par de datos que me han llamado la atención.

 

 

SOBRE EL PORCENTAJE DE POBLACIÓN CON ESTUDIOS BÁSICOS

 

Uno de los datos del apartado “Educación y habilidades” hace referencia al porcentaje de población que tiene acabos los estudios básicos. En España sólo un 77,7% de la población tiene acabados los estudios básicos con una población de de 35 millones de personas. En el Reino Unido un 99,7% con una población de más de 46 millones. En Alemania el porcentaje es de un 96,3% con más de 62 millones de personas. En Estados Unidos un 96%, con una población de de casi 221 millones y medio de personas. Y en Australia un 93,4 con una población de más de 17 millones. Aunque hay países que están por debajo de ese 77,7% de España, como Brasil (con un 60%) o Indonesia (con un 50,9%), es obvio que este dato no es nada bueno. En 2016 aún había en España casi 700.000 personas que eran analfabetos funcionales, que aunque pudieran leer y escribir tenían problemas para leer un periódico, rellenar una solicitud de trabajo o hacer un trámite administrativo. Los resultados de los últimos informes PISA tampoco son muy alentadores. Según el informe PISA de 2018, con respecto a los resultados en lectura, la puntuación baja 19 puntos comparada con la de 2015. Esto no se trata de tener o no un título universitario, se trata de tener las habilidades básicas para poder acceder a trabajos cualificados. Y por lo tanto, para qué tipo de empresas, de industrias, de negocios… está la población preparada y cuánta riqueza y de qué tipo se genera en un país. Cuanto más preparadas están las personas, más riqueza pueden generar para ellos mismos y para la sociedad en la que viven. Y eso depende, obviamente, de su educación, de su formación…

 

 

SOBRE LAS ESTRATEGIAS PARA HACER FRENTE A LAS CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA

 

Una de las cuestiones que deja el informe meridianamente clara, es que para hacer frente a la nueva situación derivada de la pandemia, es necesario que las personas actualicemos nuestras competencias (tanto técnicas como transversales). En la encuesta del Foro Económico Mundial se incluyó un nuevo apartado el pasado año llamado “Impacto del COVID-19 en la estrategia de la compañía”. En los resultados de este apartado aparecen diversas estrategias que las empresas adoptarán para hacer frente a la pandemia, por ejemplo: acelerar la digitalización de los procesos de trabajo, dar más oportunidades para trabajar en remoto, acelerar la automatización de tareas… En mi opinión, cuando uno analiza datos tiene que tener en cuenta tanto lo que aparece como lo que no aparece. Me resulta sintomático que entre las cinco estrategias que las empresas españolas han dicho que están adoptando y van a adoptar para hacer frente a la nueva situación, no figure una fundamental que sí aparece entre las cinco principales de muchos otros países: “Acelerar la implementación de programas de upskilling y reskilling”. (El upskilling desarrolla competencias para el puesto de trabajo actual, mientras que el reskilling las desarrolla para reubicar a la persona en otro puesto diferente).

 

En el Reino Unido un 48,6% de las empresas sí acelerarán estos programas como parte de su estrategia para hacer frente a la nueva situación generada por el coronavirus. En Estados Unidos un 44,1%. Y en Alemania un 37,1% de las empresas adoptarán esa estrategia. Como he dicho antes, en España no aparece esta estrategia. En cambio sí que el 78,8% de las empresas españolas digitalizarán el upskilling y el reskilling. Es decir, en la mayoría de las empresas españolas la formación que se impartirá se convertirá en digital, pero no se acelerará la implantación de programas de mejoras de habilidades. Dicho de otra manera, mientras que en otros países se plantean acelerar la implantación de programas (contenidos, conocimientos, habilidades…) en España nos planteamos cambiar el método de aprendizaje, lo presencial lo convertimos en digital… y ya está.

 

 

EL DATO MÁS SORPRENDENTE SOBRE ESPAÑA

 

La encuesta también preguntaba a las empresas sobre cuáles serán las principales estrategias que emprenderán para abordar la demanda cambiante de habilidades. Se trata de una pregunta de respuesta múltiple: “¿Qué posibilidades hay de que su organización adopte las siguientes estrategias para abordar la demanda cambiante de habilidades?”. En España las 7 estrategias más elegidas fueron las siguientes: el 95% de las empresas españolas seleccionaron “retener a los empleados existentes”, el 85% “automatizar el trabajo”, también el 85% “contratar personal fijo con competencias relevantes”, el 70% “contratar temporalmente personal que posea las competencias necesarias”, el 45% “subcontratar algunas funciones del negocio a empresas externas”, también el 45% “contratar freelance con competencias relevantes para las nuevas tecnologías” y un 33% “despidos estratégicos de personal que carezca de las competencias necesarias”.

 

En este apartado del informe lo más sorprendente, como en el anterior, no es lo que aparece, sino lo que no aparece en los datos de España, pero sí que aparece en otros 19 países y además en porcentajes realmente significativos (entre un 75% y un 98%). Además, la estrategia que falta en España aparece en las primeras posiciones en los otros países. Por ejemplo, Alemania la tiene en primer lugar con un 95%, Reino Unido en tercera posición con un 94%, en Estados Unidos y en Australia en segunda posición, en ambos países con un 93%.  Pero hay un total de 8 países en los que aparece como la estrategia más elegida por las empresas. ¿Cuál es esa estrategia que muchos países utilizarán para hacer frente al cambio en las demandas de las habilidades y sin embargo las empresas españolas no? Pues la estrategia es la siguiente: “Esperar que los empleados existentes adquieran las habilidades en el trabajo”.

 

Es decir, según estos resultados, las empresas españolas tienen pocas esperanzas de que sus trabajadores adquieran las habilidades que necesitan mientras están trabajando. Para que los trabajadores españoles aprendan competencias lo que hay que hacer es formarles. Darles cursos. Y eso está muy bien, que se les forme, pero refleja muy claramente la disociación que existe en las empresas españolas entre trabajo y formación. ¡Qué mejor que aprender las competencias trabajando! Pues en España no. O se trabaja o se aprende.

 

 

CONCLUSIÓN

 

Todos estos resultados apoyan una percepción que tengo desde hace tiempo sobre la formación y el desarrollo profesional de las personas y que he tratado en varios artículos: las personas no nos hemos responsabilizado aún de nuestro desarrollo profesional. Por lo tanto, esperamos a que la empresa sea la que se responsabilice de nuestra formación. Y es que me parece asombroso que las empresas españolas no tengan, como una de las estrategias clave para hacer frente a la nueva demanda de competencias, que las personas las aprendan en su trabajo. En vez de eso se centren en digitalizar la formación como estrategia clave. Las empresas siguen asumiendo la mayor parte de la responsabilidad de la formación cuando deberían ser las personas. Porque la formación se la llevan las personas puesta, porque la formación aumenta la empleabilidad de las personas y esto es algo clave en los tiempos que corren.

 

Por otra parte, creo que falta un mayor análisis de la situación, una mayor profundización y, por lo tanto, una propuesta de acciones más efectiva. Porque la que se nos viene encima es de órdago. Creer que las necesidades que vienen, al respecto de la actualización de las competencias técnicas y transversales, se soluciona dando cursos online, creo que significa que no se ha entendido el problema. Es cierto que con una solución fácil se puede reaccionar casi inmediatamente, pero normalmente el camino más corto y más rápido no suele ser la mejor opción a largo plazo.

 

Estamos ante una situación excepcional y creo realmente que tenemos ante nosotros una gran oportunidad para analizar de verdad cómo estamos planteando el aprendizaje y el desarrollo en las empresas y cómo lo tendríamos que plantear. No solo a corto plazo, sino sobre todo el aprendizaje dirigido a las necesidades que están por venir. Y debemos establecer unos principios claros que nos lleven a encarar el futuro con cierta garantía de éxito tanto para las personas, como para las empresas. Que en el fondo son lo mismo.

 

Gracias por leer.

 

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