El liderazgo cobarde
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Para profesionales

Raúl García Díaz
Reflexiones y consejos para verdaderos profesionales, independientemente del puesto y del sector en el que trabajen.

El liderazgo cobarde

Lider detail

El blog de Raúl García en Tribuna de Valladolid. 

El liderazgo se parece al fútbol porque es un tema del que todo el mundo sabe. Para saber, tan solo hay que coger una de las cientos de infografías de colorines que salen en Google después de buscar “características del liderazgo”. En ellas se puede leer, incluso acompañadas de algún icono o dibujo relacionado, muchas de las características que deben adornar a un líder auténtico. Entre ellas puedes encontrar: adaptabilidad, sociabilidad, integridad, facilitador, comunicador, creíble, arriesgado, asertivo, participativo, sensible hacia los demás, etc. Pero todas estas listas de competencias, características, capacidades y habilidades, omiten o no dan la suficiente importancia a una capacidad clave. Capacidad que si se carece de ella convierte a un líder verdadero en un líder cobarde.

 

Y es que es puede resultar fácil comunicarse, adaptarse, facilitar, arriesgarse, ser sensible, etc. Porque todas esas características no hacen referencia a ningún conocimiento técnico, hacen referencia a habilidades transversales, importantes sí, pero no suficientes para ser un líder de verdad. Un líder debe poseer conocimientos técnicos para gestionar, coordinar.. y, por supuesto, tomar decisiones. Porque la capacidad clave para no ser un líder cobarde es tomar decisiones.

 

Pero tomar decisiones bien no es sencillo. No me estoy refiriendo a acertar con las decisiones que uno toma, no es eso. Tomar decisiones bien es saber recabar información y datos relevantes, analizarlos de manera adecuada e interpretarlos correctamente para prever el futuro y, por lo tanto, tomar decisiones a tiempo para adelantarse a lo que los datos y la información nos dicen.

 

Y es verdad, algunas personas deben tomar decisiones difíciles y complicadas. ¡Por eso están ocupando puestos de responsabilidad! ¡Es su trabajo! Y aunque en ocasiones esas decisiones puedan ser terriblemente impopulares y puedan recibirse muy negativamente por las personas que tiene que sufrirlas; hay que tomarlas.

 

Y aquí es donde reside la gran diferencia entre el auténtico líder y el líder cobardica. El auténtico líder decide con suficiente antelación, decide antes de que la situación sea insostenible. El líder cobardica decide cuando la situación ya ha explotado y es insostenible. No se atreve a tomar decisiones impopulares cuando la situación no es grave, porque puede acarrearle críticas. Así que espera a que la situación le aboque a tomar la decisión y además se escuda en ello: “Me he visto obligado a tomar esta decisión porque la situación es tremendamente grave”. “Pero yo no quería” —dice aunque no lo diga. Y en el fondo tiene razón, porque es verdad que ya es tarde para hacer cualquier otra cosa. La cuestión es ¿por qué no hizo antes su trabajo? ¿Por qué no se adelantó a la catástrofe?

 

Es cierto que una persona con autoridad y responsabilidad en un puesto de gestión, puede que no posea los conocimientos para recabar, analizar e interpretar correctamente los datos sobre un tema concreto. Por eso debe rodearse de un equipo competente. Un equipo con conocimientos. Un equipo de expertos al que liderar y con el que poner en práctica todas esas características que aparecen en las infografías sobre el liderazgo. Un equipo que le diga cuál es la mejor con la información que se dispone y que el líder tomará, bajo su responsabilidad.

 

Líderes cobardes existen. Les puedes encontrar en cualquier parte: en empresas, en familias, en política, en colegios, en negocios... Me da la sensación, aunque puedo estar equivocado, de que cada vez hay más. Probablemente porque vivimos tiempos complicados y en los momentos complicados es cuando se desvela la cobardía de algunas personas. Es cuando el desertor huye o se esconde en un agujero. Ahora más que nunca necesitamos líderes valientes y competentes, pero no sé si nos los merecemos.

 

Gracias por leer.

 

Raúl García Díaz es director de la consultora de recursos humanos Entrepersonas

www.entrepersonas.com

Comentarios

Gustavo. 27/10/2020 17:56 #1
Valentía para tomar decisiones, y valentía para aceptar las consecuencias de las mismas, versus echar balones fuera, o culpar a los demás...muy presente también en todos los ámbitos. Sí, cada vez hay menos de lo primero, y más de lo último. Gracias Raúl por tus artículos.

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